En agosto, con la operación salida a punto de batir récords en España, el precio de la gasolina y el diésel está creciendo más rápido que las rebajas fiscales que el Gobierno ha aplicado para paliar los efectos del conflicto entre Estados Unidos e Irán en Oriente Próximo. Tras la escalada de tensiones iniciada en julio, el coste del petróleo ha repuntado con fuerza, dejando sin efecto los descuentos temporales aprobados para los carburantes.
De acuerdo con el histórico de precios publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el precio medio de la gasolina 95 en España subió de 1,53 euros por litro el 8 de julio a 1,65 euros el 28 del mismo mes, registrando un aumento del 7,8% en apenas tres semanas. Por su parte, el gasóleo A, el diésel habitual, incrementó su coste un 14,3%, con una subida de 22 céntimos, superando la rebaja vigente de 15 céntimos por litro durante el mes de julio.
Estas subidas se producen cuando las tensiones en Oriente Próximo se mantienen, tras la reanudación de las hostilidades y los ataques entre Estados Unidos e Irán alrededor del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el suministro mundial de petróleo. La situación ha provocado que el petróleo haya pasado de cotizar en torno a los 76 dólares por barril en junio a superar puntualmente los 90 dólares en julio. Este incremento se traslada directamente a los precios que soportan los consumidores españoles.
El Gobierno aprobó a finales de junio un paquete de medidas fiscales para mitigar el impacto de esta crisis energética, con descuentos en el Impuesto sobre Hidrocarburos que llegaron a 15 céntimos por litro en julio, y en percepción de que estas ayudas serían decrecientes hasta su desaparición en octubre. Además, el decreto contempla la posibilidad de restaurar una rebaja mayor de hasta 20 céntimos si la situación empeora. Sin embargo, fuentes gubernamentales indican que por el momento el Ejecutivo se mantiene cauteloso y no prevé activar este aumento hasta después del 13 de agosto, fecha en que se publicará el dato definitivo de inflación que sirve para evaluar la eficacia de las medidas.
La rebaja fiscal en vigor ya disminuye a partir del 1 de agosto, cuando el descuento caerá de 15 a 10 céntimos por litro, justo en plena operación salida, cuando la Dirección General de Tráfico (DGT) prevé 5,6 millones de desplazamientos de largo recorrido solo en el primer fin de semana del mes. Durante julio y agosto, los viajes por carretera podrían superar los 104 millones, un récord histórico que añade presión a la demanda y al precio de los carburantes.
El impacto no se limita a la gasolina y el diésel estándar: el gasóleo B, utilizado en el sector agrícola y subvencionado, también ha experimentado un incremento significativo, con un alza de 18 céntimos por litro en las últimas tres semanas, pasando de 1,32 a 1,50 euros, aunque la rebaja para este combustible se mantiene constante en 20 céntimos hasta octubre. Esta situación limita la capacidad del Ministerio de Economía para ampliar las ayudas en este segmento.
Este escenario se desarrolla en medio de un verano con una previsión favorable para el turismo internacional en España, sin embargo, el aumento en los precios del combustible podría afectar especialmente al turismo doméstico. Los viajeros nacionales ya mostraron el año pasado una contención en el gasto, con un descenso del 0,1% en el desembolso total durante la temporada alta de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El encarecimiento del transporte podría agravar esta tendencia, poniendo en riesgo los buenos resultados económicos esperados para esta campaña turísticas.
La combinación de un contexto geopolítico volátil y una temporada con actividad récord en las carreteras dibuja un panorama complejo para las finanzas de los hogares españoles en los próximos meses. La evolución del conflicto en Oriente Próximo y las decisiones del Gobierno respecto a las rebajas fiscales serán claves para determinar si el esfuerzo de los consumidores se alivia o se agrava.
Para seguir la evolución diaria de los precios de carburantes y tener un panorama actualizado, es recomendable consultar fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica y las previsiones de la Dirección General de Tráfico, que aportan datos relevantes para planificar los desplazamientos este verano.