Jesús Olmos, cofundador y presidente de Asterion Industrial Partners, ha revelado los planes de crecimiento de la mayor gestora de capital privado de España, que tras levantar su tercer fondo pretende gestionar activos por valor de 30.000 millones de euros. La firma, que actualmente maneja 17.000 millones, invertirá unos 15.000 millones de euros en infraestructura en los próximos años principalmente en energía renovable, centros de datos y aeropuertos a lo largo de Europa.
Desde su fundación en 2018, Asterion ha crecido notablemente gracias a un modelo de inversión que combina análisis financiero e implicación industrial directa en sus compañías, buscando activos con flujos de caja estables, protección contra la inflación y baja correlación con el ciclo económico. Olmos destaca que esta combinación, junto a las circunstancias globales derivadas de la pandemia y crisis geopolíticas, ha impulsado la demanda de infraestructuras robustas.
La recaudación del último fondo, de 3.650 millones, permitirá junto con co-inversiones y apalancamiento, llevar a cabo adquisiciones por 15.000 millones. De esta cantidad, 1.000 millones se destinarán a proyectos renovables en países como Grecia, Italia, Alemania, España y Francia. Otros 1.000 millones se invertirán en centros de datos, siguiendo la reciente compra de un activo a Altice en Portugal, mientras que 800 millones se usarán para desarrollar una plataforma de biogás. El resto del capital se distribuirá en otros sectores, incluyendo aeropuertos.
Olmos no oculta su preocupación por una posible burbuja en el sector de centros de datos, donde considera que hay una especulación similar a la vivida en renovables años atrás. Señala que la clave es apostar por activos en funcionamiento con clientes y acceso garantizado a la red eléctrica, y no por proyectos en fase de desarrollo sin esas garantías. La compañía mantiene un objetivo de rentabilidad mínima anual del 8% en sus inversiones y prefiere evitar riesgos excesivos.
Asterion también descarta planes de salir a mercados estadounidenses por ahora o abrir su base de inversores a capital más pequeño, manteniendo un mínimo de participación de 10 millones de euros, lo que responde a la complejidad de gestionar inversores y la larga iliquidez de sus fondos, que suelen durar una década.
En cuanto a la estrategia corporativa, Olmos afirma que han recibido ofertas de compra, pero no las han considerado. Prefieren mantener una gestora independiente y ágil, con capacidad para tomar decisiones sin intermediarios y centrarse en generar valor a largo plazo. El próximo cuarto fondo está previsto para finales de 2027 y no prevén incrementar mucho el tamaño para mantener operaciones en el segmento medio que consideran más rentable.
Europa afronta una gran necesidad de inversión en sus transiciones digital y energética, y Asterion se posiciona para aprovechar estas oportunidades con una presencia fuerte en varios países clave y con una visión crítica sobre ciertas regulaciones que deberían modernizarse para facilitar el desarrollo de infraestructuras, especialmente en redes eléctricas y almacenamiento.
Finalmente, Olmos aconseja a quienes quieran emprender en el sector de la inversión ser audaces y aprender de quienes trabajan, resaltando que Asterion aspira a ser un referente europeo en infraestructuras con empleados coproprietarios y un modelo sostenible y rentable para sus inversores.
Para más detalles sobre la actividad de Asterion y la evolución del capital privado en Europa, se puede consultar el artículo original en Expansión. Asimismo, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y los informes sobre fondos de infraestructuras ofrecen datos complementarios sobre la regulación y el entorno operativo actual.