La Generalitat de Cataluña acaba de aprobar la licitación de un ambicioso proyecto para crear una nube pública soberana con una inversión de 481 millones de euros. Este contrato busca reforzar la autonomía digital de la región y asegurar la resiliencia y calidad de los servicios públicos ante un contexto tecnológico y geopolítico cada vez más complejo.
El proyecto, alineado con la nueva estrategia del Govern de Salvador Illa, pretende reducir las dependencias tecnológicas externas, especialmente limitando la participación de grandes empresas estadounidenses. En su lugar, la licitación estará abierta solamente a firmas europeas integradoras como Indra, Seidor, Ayesa o GMV, lo que responde a la intención de Cataluña de aumentar el control sobre sus datos e infraestructuras públicas bajo normativas europeas más exigentes.
Esta nube pública se sustentará en un centro de datos ubicado en Cataluña, gestionado por la empresa adjudicataria y conectado a la infraestructura de fibra óptica pública de la Generalitat. La iniciativa se ajusta a los estándares de soberanía digital más altos establecidos en la Unión Europea (Cloud Sovereignity Framework y nivel SEAL 3), garantizando así la protección de la información, la trazabilidad de los servicios y el cumplimiento normativo.
El contrato tendrá una duración inicial de ocho años, con intención de extenderse para asegurar la continuidad del servicio. La adjudicación está prevista para el último trimestre de 2026 y su puesta en marcha durante el segundo semestre de 2027, para alcanzar plena operatividad en el tercer trimestre del mismo año. La nube alojará inicialmente el 40% de los servicios y datos propios de la Generalitat, consolidando una infraestructura digital robusta y autónoma.
En paralelo, el Consell Executiu aprobará una estrategia complementaria de autonomía tecnológica y gestión de datos que incluye una veintena de medidas. Entre estas están la creación de un mapa integral de proveedores, el análisis detallado de la gobernanza de proyectos digitales, la identificación del talento tecnológico local y la elaboración de un inventario de infraestructuras digitales. Este plan también busca generar sinergias con la gigafactoría europea de inteligencia artificial que Cataluña pretende instalar en Móra la Nova (Tarragona).
Además, el Govern tiene previsto anunciar próximamente la empresa escogida para gestionar el Anillo Cuántico, un proyecto destinado a mejorar la seguridad de las comunicaciones mediante tecnología cuántica. Esto señala un compromiso firme con el avance tecnológico y la seguridad informática en la administración pública catalana.
Esta acción forma parte de una tendencia más amplia en la Unión Europea para recuperar el control digital de las administraciones frente a las grandes tecnológicas globales, especialmente en un momento donde la soberanía tecnológica se vuelve clave ante tensiones comerciales y de seguridad internacional.
En definitiva, la inversión en esta nube pública soberana representa el mayor esfuerzo realizado en infraestructuras digitales por la Generalitat en años, marcando un punto de inflexión en la estrategia tecnológica del Gobierno catalán, centrada en la autosuficiencia, la seguridad y el cumplimiento estricto de las normativas europeas.
Para más información sobre la estrategia digital de la UE puede consultarse la Cloud Sovereignity Framework y sobre proyectos de gigafactorías en IA el portal oficial de Europa Digital.
También es relevante el desarrollo del Anillo Cuántico como parte de los avances en ciberseguridad, del que se puede seguir su evolución en la web del Consell Executiu de Catalunya.
Con este proyecto, Cataluña sienta las bases para un futuro tecnológico más soberano y prepara sus infraestructuras públicas para los grandes desafíos digitales de la próxima década.