La primera mitad de 2026 ha estado marcada por una gran volatilidad y cambios inesperados en los mercados financieros. A medida que entramos en el segundo semestre, el panorama se presenta complejo, con avances y retrocesos en distintos sectores.
Entre los eventos más destacados del año figuran subidas abruptas en el precio del oro en enero y el rally del índice de semiconductores de Filadelfia, que ha alcanzado un incremento del 90% hasta la fecha. Este sector domina otros mercados, como el Kospi surcoreano, que también ha experimentado un comportamiento destacado. Sin embargo, en el último mes ambos índices se han mantenido planos, sugiriendo que las ganancias rápidas podrían haberse agotado.
El S&P 500 ha experimentado un desempeño irregular en sus sectores más relevantes. En las últimas cuatro semanas, los mejores resultados se han registrado en sectores financieros, industriales, sanitarios y servicios públicos, mezclando grupos cíclicos y defensivos sin un patrón claro. Esta dispersión hace difícil identificar un liderazgo sostenido para la segunda mitad del año.
En el ámbito internacional, Japón ha disfrutado de su mejor trimestre en dólares desde 1986, reflejando una recuperación significativa. Otro dato resaltante es que los llamados "Mag 7", los principales gigantes tecnológicos, han presentado un rendimiento inferior incluso al de los bonos estadounidenses, lo que llama la atención sobre la rotación sectorial y las preocupaciones sobre las valoraciones tecnológicas. Los mercados emergentes también han sobresalido, con una subida del 23%, pero concentrada casi exclusivamente en sectores de inteligencia artificial y tecnología. Cuando se iguala la ponderación entre sectores, la ganancia real se reduce al 4%, según análisis de Goldman Sachs.
En Estados Unidos, las acciones de pequeña capitalización han tenido un año sólido, estas suelen estar más vinculadas a la economía interna y tienden a funcionar bien en fases expansivas. Este dato podría insinuar una posible recuperación económica, aunque la evidencia aún resulta insuficiente para confirmarlo de forma definitiva.
Un factor clave para el comportamiento de los mercados este año ha sido la evolución de las ganancias corporativas. Tanto en los desarrollados como en los emergentes, las estimaciones de beneficios por acción se han incrementado considerablemente, impulsando los precios. En los mercados emergentes, las ganancias proyectadas han aumentado un 40%, lo que ha llevado a una reducción en el ratio precio/beneficio (P/E) desde 13,5 a 11. En Estados Unidos, aunque el mercado bursátil sube casi un 10%, las expectativas al alza en ganancias para 2027 han retraído el P/E futuro de 22 a 20.
Este contexto plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento actual, considerando que el mercado anticipa un aumento del 17% en las ganancias el próximo año, después de un avance del 24% en 2026. Los sectores llamados a impulsar este crecimiento serían principalmente energía, materiales y semiconductores.
Con respecto a los factores macroeconómicos, el precio del petróleo ha retrocedido, situándose el Brent cerca de los 70 dólares por barril, lo que podría favorecer la estabilidad económica. Los tipos de interés se mantienen estables en general, y el interés por la inteligencia artificial sigue impulsando al mercado.
Por otro lado, algunos expertos expresan cautela ante la falta de dinamismo reciente en los mercados, junto con señales de retroceso en el consumo estadounidense, a pesar del descenso en los precios energéticos. Esto añade incertidumbre sobre la fortaleza de la recuperación económica en la segunda mitad del año.
En conjunto, el balance a mitad de 2026 refleja un ejercicio marcado por altibajos, con claros ganadores en tecnología y mercados emergentes, pero además signos de posible desaceleración que conviene vigilar de cerca. La evolución de las ganancias y los sectores estratégicos según se avance serán determinantes para el cierre del año y la orientación del 2027.
Para seguir la evolución detallada y análisis profundos de estos temas puede consultarse los informes de Deutsche Bank y los estudios sectoriales publicados por Goldman Sachs, referentes en perspectivas financieras globales.