La filial de CaixaBank, VidaCaixa, ha cerrado la compra de la Torre Centro del Complejo Cerdà, situada en Barcelona, por un importe total de 20,2 millones de euros. Con esta operación, la entidad bancaria se convierte en propietaria de las tres torres que componen este complejo, consolidando su presencia en una zona estratégica de la ciudad.
Este movimiento forma parte del plan estratégico 2025-2027 de VidaCaixa, que busca impulsar un crecimiento orgánico sostenible y adaptarse a nuevas formas de trabajo más flexibles y colaborativas. La adquisición permitirá ofrecer a sus empleados un entorno laboral que facilite la conciliación y fortalezca su vinculación con la empresa.
La Torre Centro, que ya alberga las oficinas de MicroBank en las plantas novena y décima, junto a otros inquilinos externos, se une a la Torre Sur, ya ocupada por VidaCaixa, mientras que la Torre Norte está destinada a SegurCaixa Adeslas, una filial conjunta entre CaixaBank y Mutua Madrileña. Esta concentración de espacios centraliza las operaciones del grupo y mejora la eficiencia organizativa.
Actualmente, VidaCaixa cuenta con una plantilla de 990 trabajadores y esta compra refuerza su inversión inmobiliaria hasta los 49,1 millones de euros. La valoración de la Torre Sur está cifrada en 20,6 millones, cantidad reflejada en los balances de la compañía. En total, la cartera de inversiones inmobiliarias de VidaCaixa suma un valor superior a los 61.000 millones de euros, con una fuerte apuesta por deuda pública española y extranjera según los últimos datos oficiales.
VidaCaixa es la mayor aseguradora y gestora de planes de pensiones en España, gestionando más de 138.000 millones de euros a cierre de 2025. De esta cifra, aproximadamente 82.000 millones corresponden a ahorro en seguros de vida y el resto en planes de pensiones. En su último ejercicio, la firma reportó un beneficio consolidado de 200 millones de euros en su negocio de pensiones, un 10,5% más que el año anterior.
El negocio de administración de fondos generó ingresos de 375,8 millones y gastos de 175,6 millones, cifras que incluyen tanto las operaciones en España como en Portugal mediante su filial BPI Vida e Pensoes. Solo en España, el beneficio individual fue de 112,3 millones, con un aumento cercano al 10% respecto al ejercicio previo.
La aseguradora ganó en conjunto 1.312 millones de euros en 2025, un crecimiento del 5,9%. Aunque no desglosa beneficios entre seguros de vida y planes de pensiones, señala que las rentas vitalicias —productos clave en su catálogo— son un foco principal de innovación y uno de los mayores desembolsos de la compañía.
Cada año, VidaCaixa abona cerca de 2.700 millones en rentas a sus asegurados, cuya edad media ronda los 76 años. La prestación mensual promedio está en torno a los 200 euros, equivalente a un 13% de la pensión media pública española. La mayoría del pago se destina a clientes mayores de 65 años, que representan el 90% del total de beneficiarios.
Con más de 7,2 millones de clientes en España y Portugal, VidaCaixa continúa fortaleciendo su posición en el mercado asegurador y de pensiones, combinando inversión inmobiliaria estratégica con una cartera diversificada y en crecimiento.
Para más información detallada, se pueden consultar los datos oficiales en las cuentas anuales de VidaCaixa, así como los reportes económicos publicados en la página oficial de CaixaBank.