BP ha destituido a su presidente, Albert Manifold, tras surgir preocupaciones graves sobre su conducta, incluyendo denuncias por acoso. Esta decisión ha generado un nuevo foco de incertidumbre en la petrolera, que ya ha sufrido varios cambios en sus máximos directivos en los últimos años, complicando su transición hacia las energías renovables.
Manifold, quién había sido clave para convencer a Meg O'Neill de asumir el cargo de CEO hace medio año, manifestó sorpresa ante su destitución y negó categóricamente las acusaciones. A través de un portavoz, calificó las denuncias como falsas y destacó su compromiso con reformas internas para mejorar la eficiencia y los estándares en BP. Sin embargo, fuentes cercanas señalan que su estilo autoritario y su supuesta intromisión en tareas propias de la gestión diaria provocaron tensiones con la CEO y el consejo.
Durante su etapa como presidente, Manifold fue criticado por menospreciar a empleados y usar dispositivos personales para asuntos corporativos, lo que infringiría las políticas internas. Fuentes próximas a él contradicen algunas de estas afirmaciones, pero la mayoría coincide en que su presencia generaba fricciones dentro de la empresa. La división en el consejo aumentó hasta culminar con su destitución, decisión unánime según BP para preservar la autoridad de O'Neill.
La CEO Meg O'Neill ha adoptado un enfoque pragmático desde que asumió el cargo en abril, reestructurando BP en dos grandes divisiones: petróleo y gas, y renovables. Esta vuelta a la estructura tradicional busca estabilizar una empresa que perdió impulso bajo sus predecesores y alejarse de un intento temprano y fallido de liderar la transición energética. El cambio ha sido bien recibido por parte de los inversores, aunque la volatilidad persiste tras la salida de Manifold.
Expertos del sector advierten que los constantes reajustes en la cúpula están minando la confianza de los mercados en BP. Paul Sankey, analista y fundador de Sankey Research, afirmó que esta crisis interna complica aún más una reestructuración que el grupo necesita con urgencia. A pesar de ello, algunos ven en O'Neill, la primera mujer que lidera una gran petrolera, una esperanza para revertir años difíciles, especialmente por su habilidad para navegar entre intereses enfrentados dentro de la empresa.
El historial reciente de BP incluye la renuncia de dos CEO y dos presidentes en tres años, un síntoma de la inestabilidad en uno de los mayores grupos energéticos globales. A finales de 2023, Murray Auchincloss huyó tras la presión de inversores activistas preocupados por la dirección estratégica y los resultados financieros. En este contexto, la destitución del presidente se interpreta como un intento por parte del consejo de estabilizar el gobierno corporativo y fortalecer la prisión de O'Neill.
Sin embargo, algunos especialistas señalan que el consejo necesita renovarse y funcionar con mayor cohesión para no delegar responsabilidades ejecutivas en sus miembros, como supuestamente hizo Manifold. Un exdirectivo anónimo sostiene que el futuro presidente, quien será nombrado antes de fin de año, debería enfocarse en reconstruir un equipo de supervisión sólido que apoye sin interferir en la gestión diaria.
El impacto inmediato en la cotización de BP fue una caída del 4% en respuesta a la noticia, revirtiendo buenas cifras previas que habían superado a competidores como Shell este año. La incertidumbre sobre la gobernanza no ayuda a mejorar la percepción de los inversores, quienes también vigilan con atención el liderazgo de O'Neill para saber si puede estabilizar BP y recuperar confianza.
Fuentes próximas al grupo indican que la compañía se prepara para afrontar posibles acciones legales por la destitución de Manifold. Mientras, la atención se centra en las próximas decisiones estratégicas y en la manera en que la CEO y el nuevo presidente gestionarán la salida de los años de crisis, buscando devolver a BP a la senda del crecimiento sostenible y competitivo.
Para un análisis detallado sobre la situación y los retos del sector energético, pueden consultarse informes en Financial Times y el portal oficial de BP.