AMFresh, la empresa familiar murciana especializada en fruta fresca, ha alcanzado una valoración de entre 4.500 y 5.000 millones de euros gracias a la entrada en su capital de Paine Schwartz Partners (PSP), la mayor gestora del mundo enfocada en el sector agroalimentario. Esta operación histórica coloca a AMFresh como la firma de alimentación española con mayor valoración del mercado.
La operación se divide en dos partes: PSP adquiere hasta un 3% del capital en la matriz de AMFresh, con un compromiso de permanencia de entre ocho y diez años, además de una opción para que en ese plazo pueda vender su participación a la familia Muñoz, dueña del grupo. Paralelamente, PSP eleva su participación en Bloom Fresh, filial dedicada a la hibridación y genética de frutas, pasando a controlar el 13%, mientras AMFresh incrementa su control al 87%. EQT mantiene el 47% en Bloom Fresh, con un 4% en manos del fondo de empleados y directivos.
Álvaro Muñoz, CEO y propietario de AMFresh, ha señalado que esta alianza responde a un plan estratégico a diez años con el objetivo de triplicar el tamaño de la compañía, que registró una facturación de 2.200 millones en 2023 y espera cerrar el año actual en torno a 2.500 millones. El plan contempla una facturación de 8.000 millones para 2036, con inversiones anuales de entre 100 y 120 millones, destinadas principalmente a crecimiento orgánico, aunque también a adquisiciones.
Esta estrategia se apoya en tres líneas de negocio fundamentales: servicios al retail, producción agrícola y desarrollo varietal. AMFresh es proveedor de grandes distribuidores globales como Walmart, Tesco, Carrefour o Mercadona. Controla unas 2.500 hectáreas propias de cultivos de cítricos y uvas, donde aplica innovación tecnológica para mejorar la eficiencia y reducir el impacto ambiental. Su desarrollo varietal incluye más de 100 variedades propias, que licencia internacionalmente en unas 70.000 hectáreas, permitiendo la comercialización de frutas con características mejoradas.
El crecimiento previsto oscila entre el 10% y 15% anual y se fundamenta en varios vectores: consolidar y expandir su presencia en categorías clave como cítricos, uvas y flores, apostar por la innovación en productos y sabores, y ampliar su huella geográfica en Estados Unidos, Europa y Asia. Destaca la reciente entrada en mercados como México, Perú o California, además de su fuerte posición en Reino Unido, donde distribuye cerca de la mitad de manzanas y peras consumidas.
El plan estratégico también incluye la exploración de nuevos productos mediante técnicas de hibridación y genética, desarrollando frutas con formas especiales, sabores innovadores, mayor resistencia a sequías y prolongada vida útil. En cuanto a la expansión internacional, AMFresh ya opera en China, India y Turquía, con miras a crecer en Australia y Corea del Sur.
Desde la perspectiva financiera, la valoración de AMFresh ronda entre 22,5 y 25 veces su EBITDA estimado para este año, que supera los 180 millones de euros. La operación ha contado con el asesoramiento financiero de Evercore y legal de Pérez Llorca. Muñoz descarta movimientos accionariales o salida a Bolsa a corto plazo, indicando que la entrada de Paine Schwartz es un apoyo para crecer sin vender la compañía.
Paine Schwartz, que ya había invertido en 2019 en la filial de hibridación bajo la antigua denominación SNFL, reafirma con esta operación su confianza en AMFresh y en el potencial de crecimiento del sector agroalimentario español, reflejado en la ambición de la empresa murciana por ganar liderazgo global.
Esta alianza representa un impulso significativo para el sector de la alimentación fresca en España y posiciona a AMFresh como un referente internacional capaz de combinar tradición empresarial con innovación genética y tecnológica.