BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, ha alcanzado un hito histórico al superar los 100.000 millones de euros de inversión en España. Esta cifra incluye más de 62.000 millones en participaciones bursátiles y cerca de 40.000 en deuda pública, privada y activos no cotizados. Este récord se produce pese a la reciente desinversión significativa del fondo en Naturgy, una de las mayores operaciones corporativas recientes en la Bolsa española.
A fecha actual, BlackRock mantiene una exposición de aproximadamente 22.300 millones en deuda pública española y 11.500 millones en deuda privada o corporativa. Además, cuenta con 2.800 millones invertidos en empresas no cotizadas. La mayor parte de su inversión sigue concentrada en el mercado bursátil, donde la valorización de varias de sus participadas ha impulsado el crecimiento de sus activos en España.
El fondo alcanzó su máximo histórico en bolsa semanas atrás, cuando el mercado llegó a máximos y su cartera se valoró entre 4.000 y 5.000 millones más, rebasando así la barrera psicológica de los 100.000 millones. Aunque BlackRock se ha deshecho gradualmente de su participación en Naturgy, en la que llegó a ostentar casi un 18% a través de su gestora de infraestructuras GIP, sigue siendo el mayor inversor extranjero en la Bolsa española.
Esta desinversión no ha frenado su crecimiento en el mercado español. Las plusvalías en otras grandes empresas han sido decisivas, especialmente en Santander e Iberdrola, donde es primer y segundo accionista respectivamente. Santander, con más del 6% de su capital, se ha revalorizado más del 60% en los últimos doce meses, siendo la inversión más importante de BlackRock en España, valorada en más de 10.000 millones. Iberdrola, con una participación similar y solo por detrás del fondo soberano qatarí, contribuye con alrededor de 8.000 millones a su cartera.
Además de estos dos gigantes, BlackRock es uno de los principales accionistas de otras firmas clave como Enagás, Repsol, BBVA y Sabadell. En Enagás, por ejemplo, posee un 7% del capital, un porcentaje superior al límite de derechos de voto vigentes, aunque esta inversión se mantiene con un perfil pasivo y financiero, sin representación en consejos de administración.
Durante la opa de BBVA sobre Sabadell, BlackRock adoptó una posición neutral, manteniendo sus inversiones en ambas compañías sin intervenir en la disputa, demostrando su carácter de inversor financiero más que activista. Actualmente, tiene participaciones en 69 compañías españolas, aunque solo en media docena representa inversiones superiores a 1.000 millones de euros.
BlackRock figura como un inversor netamente positivo para España, atrayendo unos 100.000 millones desde el exterior mientras canaliza hacia el extranjero cerca de 70.000 millones procedentes de inversores españoles. Esto supone un saldo neto favorable de aproximadamente 30.000 millones para la economía española.
La fuerte apuesta de BlackRock está alineada con su estrategia global, con activos gestionados valorados en 14 billones de dólares. Su presencia en España es una muestra clara del atractivo que sigue representando el país para los grandes fondos internacionales, a pesar de las recientes turbulencias y operaciones de desinversión como la de Naturgy, que ha reequilibrado su cartera local.
En definitiva, BlackRock continúa siendo un actor clave en el mercado financiero español, consolidando su posición como el mayor inversor extranjero en la Bolsa y en el mercado de deuda, tomando posiciones sustanciales en grandes compañías y apoyándose en su rendimiento para sostener y aumentar su exposición a España.
Para más detalles sobre la evolución de BlackRock en España y su impacto en el mercado, se pueden consultar los análisis publicados por Expansión, y los datos oficiales de la Bolsa española.