La Justicia del Reino Unido ha rechazado las medidas cautelares presentadas por un consorcio formado por Técnicas Reunidas, Samsung y Technip para impedir que la petrolera estatal de Baréin, Bapco, ejecute garantías por 484 millones de dólares (unos 418 millones de euros).
La disputa surge en relación con la modernización de la refinería de Sitra, un contrato millonario adjudicado a finales de 2017 por un valor total de 4.200 millones de dólares (más de 3.600 millones de euros). Técnicas Reunidas participa con una cuota de 1.350 millones de dólares en este proyecto para incrementar la capacidad de producción a 360.000 barriles diarios.
El conflicto principal gira en torno a los retrasos en la ejecución de las obras. Bapco sostiene que el consorcio incumplió un hito crucial previsto para octubre de 2025 y ha ejercido su derecho a reclamar una indemnización máxima del 10% del contrato, lo que equivale a la cuantía señalada. Esta protección está garantizada por un aval bancario emitido por HSBC.
El consorcio defensamente argumentó que el retraso se debe a un accidente grave ocurrido el 2 de mayo de 2025, cuando una fuga de hidrógeno provocó una explosión fatal con tres muertos. Los socios atribuyen la responsabilidad última a Bapco, alegando que las restricciones y labores posteriores impuestas tras el siniestro derivaron en las demoras. La petrolera negó una prórroga en mayo de 2026, pero Técnicas Reunidas y sus socios continúan reclamando que la deuda no es exigible hasta que se determine la responsabilidad en el incidente.
El juez Edward Pepperall negó la suspensión provisional del cobro argumentando que, bajo el derecho comercial anglosajón, las garantías bancarias gozan de autonomía y solo deben bloquearse en casos claros de fraude. Además, el magistrado considera legítimas las cláusulas contractuales que permiten daños por retrasos, especialmente en contratos entre partes sofisticadas.
Aunque la ejecución de la garantía se mantiene, la resolución sobre la responsabilidad de los retrasos se resolverá en la Corte de Arbitraje Internacional de Londres (LCIA), donde el consorcio inició un procedimiento en mayo de este año conforme a las cláusulas de su contrato.
Este proyecto en Baréin es un megaproyecto de ingeniería, procura mejorar la eficiencia energética y ambiental de la refinería. Técnicas Reunidas aporta su experiencia en unidades complejas como crudo y hydrocracker mientras que Samsung y Technip completan el consorcio. Sin embargo, los significativos retrasos respecto al calendario inicial -que fijaba la finalización en 2022- han tensado la relación con el cliente y dado lugar a esta disputa legal.
La decisión del tribunal británico refuerza la posición de Bapco para reclamar por los retrasos, pero deja abierta la resolución definitiva del conflicto en arbitraje, donde se decidirá si la reclamación es justa o si corresponden prórrogas por causas extraordinarias como el accidente mortal.
Esta situación pone bajo presión tanto a las compañías involucradas como al entorno de grandes contratos en Oriente Medio, donde la gestión de riesgos y la capacidad para resolver conflictos son clave para el desarrollo de infraestructuras energéticas estratégicas.
El caso también pone de manifiesto la importancia del marco legal británico para los negocios internacionales, especialmente en la modalidad de garantías bancarias, que muchas empresas utilizan para asegurar sus compromisos en contratos multimillonarios.
Con el arbitraje pendiente, Técnicas Reunidas, Samsung y Technip deberán esperar la resolución definitiva, mientras el cobro de la garantía impulsa a Bapco a asegurar compensaciones por lo que considera incumplimientos contractuales graves.