Bankinter arranca 2025 con paso firme. El banco obtuvo un beneficio neto de 291 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que supone un incremento del 7,6% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Los resultados, publicados este jueves por la entidad, confirman que el modelo de negocio del banco sigue respondiendo bien en un entorno de tipos de interés que, aunque ha comenzado a moderarse, todavía favorece los márgenes financieros. La reacción en Bolsa, sin embargo, fue moderadamente negativa, con caídas de alrededor del 2%, algo habitual cuando los resultados, siendo buenos, no superan ampliamente las expectativas del mercado.
La métrica que más miran los analistas para valorar la eficiencia de un banco es el retorno sobre el capital tangible, conocido como Rote. Bankinter cerró marzo con un Rote del 20%, prácticamente igual al 19,94% que registraba hace un año, y lo coloca entre los bancos más rentables de Europa. Esta estabilidad en la rentabilidad es especialmente relevante porque llega en un momento en que el Banco Central Europeo ha iniciado un ciclo de bajadas de tipos, lo que suele presionar a la baja el margen de intereses de las entidades financieras. Que Bankinter lo haya mantenido habla bien de su gestión del negocio.
El margen de intereses, que es la diferencia entre lo que el banco cobra por prestar dinero y lo que paga por captarlo, creció un 5,5% respecto al primer trimestre del año pasado, hasta los 570,6 millones de euros. Esta cifra se sitúa por encima de los niveles registrados en los cinco últimos trimestres, lo que indica que la entidad no solo resiste la presión de la bajada de tipos, sino que sigue ganando terreno. El margen bruto, que agrupa la totalidad de los ingresos del banco, alcanzó los 779 millones de euros, un 6,5% más, impulsado en buena parte por el comportamiento de las comisiones.
Comisiones y eficiencia, los grandes protagonistas
Las comisiones netas llegaron a los 203 millones de euros, un 8,1% más que en el mismo trimestre de 2024. Este crecimiento refleja una estrategia deliberada del banco de diversificar sus fuentes de ingresos más allá del margen de intereses: fondos de inversión, asesoramiento patrimonial, gestión de activos y servicios transaccionales han ganado peso en la cuenta de resultados. En un contexto de tipos a la baja, esta diversificación no es un lujo, es una necesidad.
En cuanto a los costes, los gastos operativos se situaron en 276 millones de euros, con un incremento del 3%, por debajo del ritmo de crecimiento de los ingresos. Esto permitió mejorar la tasa de eficiencia hasta el 35,4%, frente al 36,1% de finales de 2024. Recordemos que en este indicador, cuanto más baja la cifra, mejor: significa que el banco necesita menos recursos para generar cada euro de ingreso. Un ratio de eficiencia del 35% es competitivo incluso en comparación con los mejores bancos europeos, según los datos que publica periódicamente el Banco Central Europeo.
Calidad del crédito y capital, sin señales de alarma
Las provisiones aumentaron un 11%, hasta los 93 millones de euros, aunque este incremento no responde a un deterioro de la cartera, sino a una decisión prudente de reforzar los colchones ante un entorno macroeconómico con incertidumbres. La tasa de mora se situó en el 1,92%, 23 puntos básicos por debajo de la registrada hace un año, lo que refleja una cartera crediticia saneada. El índice de cobertura de esa mora está en el 69,5%.
La ratio de capital de máxima calidad, el CET1, mejoró hasta el 12,96% desde el 12,7% con el que cerró el ejercicio anterior. Este indicador mide la solidez financiera del banco frente a posibles pérdidas y supera con holgura los requisitos mínimos exigidos por los reguladores europeos. Una ratio CET1 por encima del 12% es considerada cómoda en el sector.
Crédito y recursos de clientes siguen creciendo
La cartera de créditos alcanzó los 84.723 millones de euros, un 4,9% más que hace un año. Los recursos de clientes, por su parte, crecieron un 7,3%, hasta los 154.044 millones de euros. Dentro de esta cifra destaca el crecimiento de los recursos gestionados fuera de balance —fondos de inversión, pensiones, gestión patrimonial, SICAVs e inversión alternativa—, que sumaron 69.124 millones, con un avance del 17%. Este dato confirma que los clientes del banco están trasladando parte de su ahorro hacia productos de inversión, una tendencia que beneficia directamente el negocio de comisiones. Los depósitos y cuentas minoristas, en cambio, se mantuvieron estables en torno a los 84.920 millones de euros.
En conjunto, los resultados de Bankinter en el primer trimestre dibujan un banco que gestiona bien la transición hacia un entorno de tipos más bajos, apoya su crecimiento en la diversificación de ingresos y mantiene la calidad de su balance. El mercado, que esperaba quizás algo más, penalizó levemente el valor en Bolsa, pero los fundamentales apuntan a una entidad en buena forma para afrontar los próximos trimestres.