Bankinter ha adaptado su estrategia en las áreas de crédito al consumo y préstamos a pequeñas y medianas empresas (pymes) ante la volatilidad que genera el conflicto en Oriente Medio y la mayor incertidumbre económica global. La consejera delegada, María Dolores Dancausa Ortiz, anunció estos cambios en la presentación de los resultados del primer trimestre, mientras la entidad mantiene sus objetivos financieros para 2026.
La prudencia es especialmente notable en la oferta de créditos a consumidores que no son clientes habituales de Bankinter. Del mismo modo, dentro de la financiación a empresas, el banco se centra especialmente en las pymes con una facturación menor a un millón de euros. La intención es monitorear con atención estos segmentos sin realizar un cambio radical en la política crediticia.
Ortiz subraya que la presencia geográfica de Bankinter en España, Portugal e Irlanda limita el impacto negativo del conflicto en las perspectivas de crecimiento económico. "Estamos posicionados en tres mercados que podrían sufrir menos las consecuencias del entorno actual", comentó, justificando que no se haya modificado la previsión de resultados creada a principios de año.
Sin embargo, la entidad reconoce que el escenario económico ha cambiado. La inflación se espera que permanezca elevada y las tasas de interés podrían continuar al alza en el corto y medio plazo. Ortiz explica que, mientras que anteriormente se anticipaban bajadas en los tipos de interés para 2025, ahora el mercado y los indicadores, como el euríbor, reflejan expectativas de incrementos, debido al repunte de la inflación.
La consejera delegada puntualiza que el aumento de tipos debe ser calibrado por los bancos centrales para no afectar de forma desproporcionada a la economía. Señala que, dado que la inflación actual está impulsada por factores de oferta, una subida en las tasas tendría efectos limitados, a menos que surja presión inflacionaria por el lado salarial, como se observó tras la guerra en Ucrania.
El conflicto bélico también está siendo analizado para detectar qué sectores podrían ser los más afectados en caso de prolongarse. Transporte aéreo y turismo son ejemplos claros por su alta sensibilidad a crisis de este tipo. Pese a ello, Ortiz se muestra optimista y considera que un acuerdo se alcanzará porque ninguna de las partes interesadas desea un conflicto duradero.
Este enfoque refleja el intento de Bankinter de equilibrar la cautela con la continuidad en sus objetivos estratégicos, adaptándose a la realidad cambiante sin perder de vista las oportunidades de crecimiento en su área de influencia. El ajuste en créditos a consumidores y pymes es, por tanto, una medida preventiva que busca preservar la solidez financiera del banco sin frenar por completo el acceso a financiación para segmentos clave.
Para más información sobre las previsiones económicas actuales y el impacto del conflicto en los mercados, se puede consultar el análisis del Banco Central Europeo y el seguimiento de la CNMV. Asimismo, el informe de resultados del primer trimestre de Bankinter está disponible en su página oficial.
El contexto internacional seguirá siendo determinante en la evolución económica y financiera, por lo que las entidades como Bankinter tendrán que mantener un margen de flexibilidad para responder a la dinámica geopolítica y macroeconómica mundial.