La banca española está viviendo uno de sus mejores momentos en las bolsas, con grandes entidades como BBVA, CaixaBank y Santander cotizando a múltiplos elevados que recuerdan a los líderes de Wall Street. Esta evolución marca un cambio significativo después de más de una década de valoración contenida y una situación anómala para el sector.
Santander y BBVA destacaron en 2025 al multiplicar por dos su capitalización bursátil. CaixaBank y Bankinter también superan el doble de su valor en libros, indicador que mide el valor contable frente al precio de mercado. Actualmente, la mayoría de las grandes entidades cotizan en torno a un 70% por encima de su valor en libros, una cifra que refleja la renovada confianza de los inversores.
Bankinter fue pionero en cruzar el umbral de dos veces su valor en libros, gracias a su apuesta por negocios generadores de comisiones como fondos de inversión, pensiones, seguros y la intermediación bursátil. Su beneficio actual es el doble del que presentaba antes de la pandemia, un dato que ratifica la fortaleza y diversificación de su modelo.
CaixaBank y BBVA también reflejan esta tendencia. CaixaBank cotiza un 32% por encima de su valor contable, y BBVA un 15%. En términos comparativos, estos múltiplos se aproximan a los de JPMorgan, el mayor banco de Wall Street, que cotiza a 2,5 veces su valor en libros. De hecho, Santander ha superado recientemente a Inditex en capitalización dentro del Ibex 35, alcanzando los 173.775 millones de euros, con un alza del 18% en lo que lleva de año y un espectacular 132,5% en 2025.
Un estudio de PwC revela que la media de precio sobre valor en libros de las seis entidades cotizadas españolas fue de 1,5 veces en 2025, acercándose al nivel que presentan bancos estadounidenses como JPMorgan, Citi, Bank of America y Wells Fargo. Esta cifra sube a 1,7 veces con los datos más recientes. En el lado más bajo del ranking español queda Sabadell, con un múltiplo de 1,09.
El impulso para esta recuperación bursátil no responde a un solo factor. Uno de los más relevantes ha sido un crecimiento económico sólido y sostenido. En 2025, el PIB español creció un 2,8%, una de las tasas más altas de la OCDE, y se espera un crecimiento superior al 2% para 2026, lo que favorece un sector bancario que es muy sensible a las dinámicas macroeconómicas.
Además, la banca española destaca en varias ratios financieras clave. La rentabilidad sobre recursos propios (ROE) ronda el 15%, cinco puntos porcentuales por encima de la media de la Unión Europea. La eficiencia también es un punto fuerte: la banca española emplea en promedio 42 euros por cada 100 euros de ingresos, muy por debajo de los 52 euros de la media europea. Este alto nivel de eficiencia se combina con un aumento en la inversión crediticia, que tras cuatro años en descenso, creció un 3,6% en 2025. Paralelamente, la morosidad se mantiene en mínimos históricos.
En el contexto europeo, Santander ocupa el sexto lugar por capitalización bursátil a nivel mundial, solo superado por cuatro bancos estadounidenses y el británico HSBC. BBVA también figura en los primeros puestos, justo detrás de grandes como UBS, que absorbió Credit Suisse. Desde la crisis financiera de 2007, las acciones de estos dos gigantes han aumentado más del 60%, según PwC.
Esta recuperación bursátil de la banca europea no ha sido rápida; ha requerido más de dos décadas para alcanzar los niveles previos a la crisis financiera de 2007. Sin embargo, la banca estadounidense, en un entorno de regulación más flexible desde la era Trump, ha visto multiplicar su valoración al doble respecto a entonces.
Esta evolución explica el renovado interés de los inversores en el sector bancario español, que combina crecimiento económico favorable, solidez financiera y claras oportunidades de rentabilidad en un mercado que, hasta hace poco, parecía penalizado y cuestionado.