El pádel ha experimentado un crecimiento notable en Reino Unido, alcanzando más de un millón de jugadores en los últimos 12 meses, según la Lawn Tennis Association (LTA). Este avance contrasta con los apenas 15.000 practicantes que había antes de la pandemia, un auge impulsado por la búsqueda de nuevas actividades deportivas durante los confinamientos.
Este deporte de raqueta, que combina técnicas de tenis y squash, ha encontrado en Reino Unido un nicho emergente, aunque su tradición es fuerte en España, Suecia y varios países latinoamericanos. En comparación, unas seis millones de personas jugaron al tenis al menos una vez el año pasado en el país.
El aumento de jugadores ha llevado a una rápida expansión en las infraestructuras dedicadas al pádel. Actualmente, hay más de 1.800 pistas operativas, frente a las menos de 500 registradas a principios de 2024, y se construyen miles más. La aplicación Playtomic reportó que el número de pistas se duplicó en 2025, aunque aún están lejos de las 16.000 existentes en España, donde el deporte está más consolidado.
Sin embargo, el mercado no crece sin obstáculos. Las restricciones urbanísticas y la necesidad de contar con espacios que tengan techos de al menos 10 metros dificultan la construcción de nuevas instalaciones. Además, los precios para alquilar una pista rondan las 35 libras por hora, alcanzando las 51 libras en Londres, uno de los más altos a nivel mundial.
Este auge ha despertado el interés de inversores poco familiarizados con el sector, lo que ha incidido en subidas de los precios de alquiler de locales y en la apertura de clubes que a menudo no cumplen con los estándares óptimos. Sebastian Gordon, fundador de Rocket Padel, advierte que aunque el crecimiento es una oportunidad, el riesgo reside en la mala gestión y la rápida creación de clubes en ubicaciones poco adecuadas.
El sector corre el peligro de una consolidación o reestructuración en los próximos años, como ocurrió en Suecia, donde un boom similar durante la pandemia concluyó con el cierre de muchos clubes por exceso de oferta. No obstante, la LTA asegura que en Reino Unido se está aplicando una estrategia más sostenible, fomentando la formación de entrenadores y gestores, y promoviendo el diálogo entre inversores y autoridades para una planificación urbanística adecuada.
Tom Murray, responsable de pádel en la LTA, subraya el esfuerzo por preparar a los gestores en la creación de negocios resistentes a la competencia creciente. En paralelo, clubes deportivos tradicionales y centros de golf y tenis amplían sus servicios con pistas de pádel para atraer a un público más joven. También proliferan clubes especializados en espacios reconvertidos como almacenes, lo que refleja la diversidad en el desarrollo del deporte.
El perfil del jugador británico del pádel suele ser mixto, ya que cerca de dos tercios también practican tenis. Esta sinergia refuerza la posición del pádel como una actividad complementaria en el mercado deportivo del país y confirma su creciente popularidad a pesar de los desafíos estructurales.
Para más información sobre esta tendencia y datos concretos, se puede consultar el informe de la Lawn Tennis Association o el análisis de reservas en la app Playtomic.