Con la campaña de la renta ya en marcha desde el 2 de abril y con fecha límite el 30 de junio, la máxima responsable de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, ha lanzado un mensaje claro a los contribuyentes: no confíen en ChatGPT ni en otras herramientas de inteligencia artificial generativa para preparar su declaración. Durante la presentación oficial de la campaña, Fernández fue tajante al afirmar que no se arriesgaría a utilizar ese tipo de tecnología teniendo a disposición los recursos que el propio organismo ofrece de forma gratuita.
La directora ha destacado el trabajo del equipo técnico de Hacienda para poner a disposición de los ciudadanos herramientas de información, ayuda y asistencia que considera más que suficientes para completar el trámite sin necesidad de recurrir a terceros tecnológicos. Eso sí, Fernández no ha cerrado la puerta a buscar ayuda profesional: asesores fiscales y gestores administrativos siguen siendo una alternativa perfectamente válida para quienes prefieran un acompañamiento más personalizado.
El aviso no llega solo desde la Agencia Tributaria. Fernando Jesús Santiago Ollero, presidente del Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos de España, ha alertado sobre una tendencia preocupante: cada vez más contribuyentes creen que pasar su borrador por una IA equivale a una revisión profesional. Según Santiago, el problema de fondo es que una declaración no es solo un ejercicio de cálculo, sino una interpretación de la realidad personal y económica del contribuyente, algo que ni el borrador ni la inteligencia artificial pueden hacer por sí solos.
El riesgo, según los expertos, está en lo que falta más que en lo que se incluye. La IA trabaja exclusivamente con los datos que recibe, y muchos contribuyentes desconocen qué información relevante podrían estar omitiendo: desde deducciones autonómicas aplicables hasta rendimientos de actividades específicas. Un error de omisión puede traducirse en sanciones o en la pérdida de beneficios fiscales.
Precisamente para combatir este tipo de fallos, la Agencia Tributaria ha reforzado este año su estrategia de prevención de errores. Hacienda enviará más de 3,5 millones de avisos preventivos centrados en áreas donde se detectan más incidencias: criptomonedas, rentas obtenidas en el extranjero, ventas realizadas a través de plataformas digitales y alquileres de inmuebles. También notificará a contribuyentes que podrían estar dejando de aplicar deducciones autonómicas a las que tienen derecho.
Otra novedad destacada de esta campaña es la incorporación automática de la deducción para quienes perciben el salario mínimo interprofesional, una medida creada en 2025. La Agencia calculará el importe correspondiente y lo incluirá directamente en la declaración, lo que simplifica el proceso para los trabajadores con rentas más bajas. Una mejora técnica que refuerza el mensaje del organismo: sus propias herramientas están diseñadas para cubrir las necesidades de la inmensa mayoría de los contribuyentes sin necesidad de recurrir a soluciones externas.