El reciente triunfo de la selección española de fútbol en el Mundial ha generado un impulso inesperado para la imagen de España en Estados Unidos. La foto de la selección levantando la copa en Nueva York se ha convertido en un símbolo que la industria del aceite de oliva ha decidido aprovechar para impulsar su presencia en el mercado estadounidense, que está cerca de convertirse en el principal consumidor mundial del producto.
La Interprofesional del Aceite de Oliva Español ha presentado la campaña "All in a drop" (Todo en una gota), con un presupuesto de 22 millones de euros, dirigida a posicionar claramente el aceite español en la mente del consumidor estadounidense. Esta iniciativa, desarrollada por Havas Miami y lanzada en el emblemático Rockefeller Center, busca destacar la denominación de origen española frente a competidores históricos como Italia o Túnez.
Para lograrlo, la campaña se apoya en elementos culturales tan reconocibles como el flamenco, las tapas o el concepto de "sobremesa", que ayudan a construir una narrativa auténtica y diferenciada. Según Teresa Pérez, gerente de la Interprofesional, que aglutina a agricultores, cooperativas, envasadores y exportadores, la inversión se realiza sin ayuda de fondos europeos, reforzando el compromiso directo del sector para aprovechar el momento de visibilidad generado por la victoria deportiva.
Estados Unidos ya es desde 2021 el principal importador de aceite de oliva español, superando a Italia y Túnez. Las ventas anuales superan los 1.000 millones de euros y el consumo estadounidense está por encima de 400.000 toneladas anuales. Esta cifra sitúa a EEUU a las puertas de eclipsar a España como mayor consumidor mundial. De hecho, se espera que durante la campaña actual ya supere a Italia y que en los próximos dos o tres años tome la delantera a España en volumen de consumo.
Este cambio de paradigma explica que el sector considere clave aumentar el reconocimiento de marca de su producto, para fidelizar al consumidor estadounidense y mantener su cuota de mercado pese a la competencia creciente. La campaña publicitaria se desarrollará durante tres años, con presencia ya en Nueva York a través de cartelería, mamparas en taxis y acciones digitales, y se extenderá próximamente a otras grandes ciudades como Los Ángeles y Miami.
Desde la Embajada de España en EEUU, Javier Sierra, consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación, destaca que esta estrategia permite acercar la imagen del país a los consumidores americanos, quienes aunque valoran mucho los productos españoles, aún no tienen construida completamente esa asociación con España en su mente.
La campaña llega en un momento delicado por las tensiones comerciales y la imposición de aranceles. Aunque España mantiene el liderazgo con el 32% del total de importaciones de aceite de oliva en EEUU —54.778 toneladas hasta mayo—, las importaciones totales han caído un 9,12% en ese periodo y las ventas españolas han disminuido un 21,45%. El sector insiste en que Estados Unidos sigue siendo un mercado estratégico con un potencial de crecimiento muy alto, pues cuenta con más de 350 millones de consumidores y una creciente cultura gastronómica que favorece la inclusión del aceite de oliva.
El sector del aceite de oliva español también se apoya en los datos del Consejo Oleícola Internacional (COI) para reafirmar la importancia de EEUU. Según el último informe del COI, América del Norte aumenta su consumo constante de aceite de oliva, impulsado principalmente por estilos de vida más saludables y una demanda creciente de productos gourmet y auténticos.
Además, esta inversión publicitaria se enmarca en la estrategia del sector español para diferenciarse en mercados maduros y competitivos, donde el consumidor está cada vez más informado y busca calidad y origen en sus compras. Promover la denominación de origen española no solo protege el producto, sino que permite luchar contra imitaciones y marcas falsas que pueden dañar la percepción y el valor del aceite de oliva auténtico.
En conclusión, la campaña "All in a drop" simboliza un momento clave para la internacionalización del aceite de oliva español, que aprovecha una ventana histórica generada por el éxito futbolístico y un mercado estadounidense en auge. El reto para la industria es transformar ese impulso en crecimiento sostenible a largo plazo, defendiendo su liderazgo frente a competidores y afinando la conexión emocional con un consumidor cada vez más exigente.
Para más información y análisis sobre el mercado del aceite de oliva en EEUU, se pueden consultar los informes del Consejo Oleícola Internacional y los datos sobre exportaciones del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Esta iniciativa publicitaria también ofrece un ejemplo interesante de cómo la cultura y el deporte pueden influir en la percepción de una marca país en mercados tan competitivos como el estadounidense, demostrando que la transversalidad entre sectores puede ser clave para abrir nuevas oportunidades comerciales.