El Rally Islas Canarias, prueba puntuable del Campeonato Mundial de Rally (WRC), estrenó su edición de 2026 con una superespecial celebrada en el interior del Estadio de Gran Canaria, recinto que habitualmente acoge los partidos de fútbol de la Unión Deportiva Las Palmas en el barrio de Siete Palmas, en la capital grancanaria. La imagen de coches de rally dando gas sobre el asfalto instalado en el interior de un estadio de fútbol no es algo que se vea todos los días, y el público respondió con una entrada notable para un tramo de menos de dos kilómetros que, en términos cronométricos, apenas dura unos minutos.
El japonés Takamoto Katsuta fue el más rápido de la noche con un registro de 1:54.2 y se convierte así en el primer líder de esta edición del Islas Canarias. No es una sorpresa que venga en racha: el piloto de Toyota llega a Canarias habiendo ganado sus dos últimas citas del Mundial de forma consecutiva, lo que le ha catapultado también al liderato del campeonato de pilotos. Es, además, el primer piloto japonés en liderar el Mundial de Rally, un dato histórico que no ha pasado desapercibido entre los aficionados. En la línea de meta, Katsuta destacó el ambiente del estadio y el valor de este tipo de formatos para acercar el deporte del motor a nuevos públicos.
El podio provisional de la superespecial lo completaron Sami Pajari y Roberto Daprà, que pilotaban un Skoda Fabia Rally2 y sorprendieron en un tramo en el que todos los grandes candidatos a la victoria final quedaron concentrados en un pañuelo de tiempo. El español Dani Sordo terminó cuarto en este primer tramo y valoró la experiencia de forma positiva, aunque no ocultó que el diseño de la superespecial no era sencillo: los saltos estaban presentes y requerían atención desde el primer metro. Sordo, que compite con el Hyundai i20, tiene por delante más de 300 kilómetros de asfalto canario para intentar escalar posiciones.
Sébastien Ogier, ocho veces campeón del mundo y uno de los grandes nombres de la historia del rally, también protagonizó uno de los momentos más llamativos de la velada: el francés posó con la camiseta amarilla de la Unión Deportiva Las Palmas y llegó a besar el escudo del club antes del inicio del tramo. Un gesto que el público recibió con entusiasmo y que resume bien el espíritu de la jornada, más festiva que competitiva, pero con todo el valor de ser el pistoletazo oficial de salida de la prueba.
En la categoría WRC2, el español Alejandro Cachón optó por un arranque conservador en esta superespecial de apertura. La pérdida de tiempo respecto a los primeros de su categoría fue mínima y no tendrá un impacto real en su clasificación general. Cachón sabe que su rallye de verdad comienza el viernes, cuando arrancan los primeros tramos cronometrados sobre el asfalto canario, un firme que, según los propios pilotos, se diferencia claramente del que encontraron en la ronda anterior en Croacia: más limpio, más puro y más rápido, sin los cortes ni la suciedad característica del asfalto centroeuropeo.
La elección de un estadio de fútbol como escenario de apertura no es un fenómeno exclusivo del rally. Otros deportes han recorrido ese mismo camino en los últimos años. Durante los Juegos Olímpicos de París 2024, el baloncesto y el balonmano se disputaron en el Stade Pierre-Mauroy de Lille, un recinto diseñado para el fútbol que se transformó completamente para acoger disciplinas de interior. En el tenis, el Mutua Madrid Open ha anunciado entrenamientos en el Estadio Santiago Bernabéu, una tendencia que busca llevar las competiciones deportivas a espacios icónicos y con mayor capacidad de convocatoria urbana. El rally se suma a esa corriente con una superespecial que, más allá del resultado deportivo, funcionó como herramienta de comunicación y visibilidad para una prueba que aspira a consolidarse como una de las referencias del calendario WRC.
A partir del viernes, el Islas Canarias entra en su fase decisiva. Los tramos canarios, con su asfalto técnico y sus paisajes volcánicos, serán los auténticos protagonistas de una prueba que acumula más de 300 kilómetros de competición real. Katsuta parte con ventaja, pero en el rally la clasificación de una superespecial nocturna en un estadio rara vez es definitiva. La batalla por la victoria, y por los puntos del Mundial, comienza ahora.