Santander, BBVA y Bankinter han presentado en el primer trimestre de 2026 un avance notable en su eficiencia, medida por la proporción entre costes e ingresos, un indicador clave para el sector bancario.
Bankinter se mantiene como líder en esta métrica con una eficiencia del 35,44%, mejorando respecto al 36,75% del mismo período del año anterior. Le sigue BBVA con un 38,01%, también superior al 38,20% registrado un año antes. Por su parte, Santander ha dado un salto significativo, bajando su ratio hasta el 42,83% desde un 45,83%, gracias a un crecimiento del margen bruto del 3,8% y una reducción del 2,6% en sus costes.
Esta mejora se explica por el control riguroso del gasto combinado con un incremento de los ingresos, impulsado por tipos de interés estables y un aumento en la actividad crediticia. Además, la inteligencia artificial juega un papel importante en la reducción de los costes operativos, facilitando procesos y optimizando recursos.
CaixaBank ocupa el tercer lugar con una eficiencia del 40,03%, aunque su cifra empeoró ligeramente respecto al 39,95% del año anterior debido a un incremento más rápido de los gastos (4,5%) que de los ingresos (2,8%). En cambio, Sabadell y Unicaja, con los ratios de eficiencia más altos entre las principales entidades cotizadas, mostraron un retroceso principalmente por costes extraordinarios y mayores gastos de personal.
Expertos como Alberto Valle, de Accuracy, consideran que estos empeoramientos son temporales y coyunturales, ligados a inversiones puntuales, planes de prejubilaciones o incrementos en los costes de personal. A largo plazo, la clave estará en la capacidad de crecer en ingresos sin aumentar proporcionalmente los gastos fijos, un escenario donde la IA tendrá un papel decisivo para mejorar la productividad y experiencia del cliente.
A nivel agregado, las seis entidades cotizadas lograron reducir la ratio entre costes e ingresos hasta un 41,12% en el primer trimestre, frente al 42,26% del mismo periodo de 2025. Su margen bruto conjunto creció un 6,6%, hasta 32.413 millones de euros, mientras que los gastos aumentaron más suavemente, un 3,7%, en un entorno de inflación moderada pero con incertidumbre geopolítica, especialmente por el conflicto en Oriente Medio y la amenaza al estrecho de Ormuz.
En comparación con otros bancos europeos, los españoles destacan por su mayor eficiencia: Barclays registra un 56%, Deutsche Bank un 58,9% y BNP Paribas un 62% en sus respectivos últimos balances.
Los analistas del mercado consideran saludable una ratio por debajo del 50%, lo que implica que por cada 100 euros ingresados, los bancos destinan menos de 50 en costes. En esta línea, los planes estratégicos de las entidades españolas reflejan objetivos claros pero variados: Santander aspira a una eficiencia del 36% para 2028, CaixaBank mantiene el entorno del 40% hasta 2027, mientras BBVA y Bankinter fijan metas más ambiciosas, 35% y 30% respectivamente.
El éxito futuro en eficiencia dependerá en gran medida de cómo los bancos implementen sus planes de transformación digital y programas de inteligencia artificial. Según Valle, para que estos proyectos impacten realmente, deben estar soportados por casos de negocio concretos con indicadores claros de rendimiento, reducción de costes y mejora en la experiencia del cliente.
El empeño de Santander, BBVA y Bankinter en optimizar sus estructuras y potenciar sus ingresos los posiciona en la vanguardia del sector bancario español, marcando la pauta en un momento en que la digitalización y la eficiencia operativa son cruciales para la competitividad global.