Michael Olise se ha convertido en la gran revelación de la selección francesa tras su actuación estelar en el último partido preparatorio antes del Mundial 2026. Frente a Irlanda del Norte, el joven jugador del Bayern dejó claro que su cotización supera ya los 150 millones de euros, una cifra que incluso podrían poner sobre la mesa grandes clubes como el Real Madrid.
El encuentro terminó con un marcador de 0-0 si hablamos del resultado oficial, pero Olise fue el gran protagonista con un triplete que sacó a relucir todo su talento, especialmente en una noche en la que Kylian Mbappé, la gran estrella de Francia, no estuvo a la altura esperada. Su actuación frente a Irlanda del Norte ha encendido las luces sobre la posible nueva estrella gala.
El seleccionador Didier Deschamps decidió contar con la mayoría de sus figuras, dejando fuera solo a Cherki, quien junto con Doué pelea por un puesto en el once titular. Junto a Olise, el equipo contó con jugadores de primer nivel como Dembélé y Mbappé, aunque esta combinación no garantizó un juego fluido ni cohesionada durante todo el partido. Francia mostró ser poderosa individualmente, pero todavía le falta construir un colectivo sólido y eficaz.
Durante la primera media hora, Irlanda del Norte, con un planteamiento compacto, logró incomodar a Francia, demostrando que no será un equipo fácil de superar en el Mundial. La imprecisión y falta de coordinación en el conjunto francés permitieron que el equipo norirlandés se mantuviese competitivo.
En el esquema de Deschamps, Dembélé juega un papel clave como nexo entre el centro del campo y la delantera, actuando como extremo que se interna hacia el centro para crear juego, una posición similar a la que tuvo en el PSG bajo Luis Enrique, aunque la falta de un jugador como Vitinha en el medio se hizo notar.
Mbappé, que suele ser el motor ofensivo de Francia, estuvo desaparecido de cara a puerta, no pudo concretar ninguna de sus claras oportunidades y vio una de sus pocas dianas anuladas. Fue entonces cuando Olise tomó el relevo, abrió el marcador justo antes del descanso y amplió la ventaja en los primeros minutos de la segunda mitad con una definición contundente dentro del área.
Irlanda del Norte recortó distancias gracias a un gol de Kelly, lo que reavivó las dudas en el equipo francés. Sin embargo, Olise despidió esas incertidumbres con un magnífico disparo desde fuera del área, que completó un triplete para enmarcar.
Así, Francia llega al Mundial con sus habituales interrogantes sobre su cohesión y estilo de juego, pero ahora con la aparición de una nueva estrella en la figura de Olise. Aunque la selección sigue siendo favorita para el título, su camino no estará exento de dificultades, ya que el fútbol colectivo aún es un aspecto pendiente para el equipo.
Olise se postula no solo como un futuro referente de su selección, sino también como un valor en alza en el mercado del fútbol internacional, cuya proyección podría superar incluso las expectativas más optimistas de clubes y aficionados. La evolución de este joven talento será una de las historias a seguir en el Mundial 2026.
Para más detalles sobre el Mundial y las figuras emergentes, puede consultarse la cobertura de FIFA o las estadísticas recientes en Transfermarkt.
La selección francesa debe encontrar un equilibrio entre nombre y juego para alzarse con el campeonato, mientras que Michael Olise se presenta como una pieza clave que podría cambiar el rumbo del equipo en la cita mundialista.