El Juvenil A del Real Madrid ha tomado este jueves rumbo a Lausana con 25 jugadores y una misión clara: conquistar la UEFA Youth League por segunda vez en su historia. La primera llegó en 2020, bajo las órdenes de Raúl González, con una generación que incluyó nombres como Arribas, Antonio Blanco, Miguel Gutiérrez, Dotor y Chust. Seis años después, el club vuelve a una Final Four con un grupo diferente pero igual de ambicioso, y con un valor de mercado colectivo que alcanza los 34 millones de euros, según los datos de Transfermarkt.
La cifra no es menor para un equipo juvenil. Habla de una cantera que el propio club cuida y proyecta con criterio: varios de estos futbolistas ya han debutado con el primer equipo o han sido convocados por Carlo Ancelotti, y la mayoría comparte minutos entre el Castilla, el Real Madrid C y el propio Juvenil A. Además, buena parte de ellos visten la camiseta de las selecciones españolas en categorías inferiores, lo que refuerza su perfil como talentos en desarrollo con proyección internacional.
Pero el viaje a Suiza llega con dos bajas que el cuerpo técnico de Álvaro López tendrá que asumir. La más dolorosa en términos económicos es la de Thiago Pitarch, centrocampista valorado en 20 millones de euros que no puede participar en la competición al haber acumulado tres apariciones con el primer equipo en la UEFA Champions League, lo que le inhabilita para la Youth League según el reglamento. La segunda es Roberto Martín, baja de última hora por lesión, cuyo valor de mercado se sitúa en dos millones de euros. Entre ambos suman 22 millones que se quedan en Madrid.
A pesar de esas ausencias, la plantilla que ha viajado a Lausana mantiene un nivel notable. La línea defensiva es, en términos de valoración, la más poderosa del equipo. Diego Aguado, Joan Martínez y Valdepeñas están tasados en cinco millones de euros cada uno, mientras que Fortea alcanza los tres millones. El resto de defensas —Rivas, Liberto, Lezcano y Melvin— completan un bloque cuyo valor total supera los 19,7 millones de euros. En la portería, Álvaro González es el único guardameta con cotización registrada en Transfermarkt, con 25.000 euros.
En el centro del campo aparece el jugador más valorado de toda la expedición: Cestero, tasado en 7,5 millones de euros, una cifra que lo convierte en la pieza más cara del grupo y en uno de los canteranos más cotizados del fútbol formativo español. Beto y Lacosta completan el mediocampo con valoraciones de 500.000 euros cada uno, aunque sus actuaciones en la presente edición del torneo apuntan a revisiones al alza en las próximas actualizaciones del mercado.
En ataque, Yáñez lidera la línea con un valor de tres millones de euros, seguido de Arnu con dos millones. Barroso se sitúa en 300.000 euros y Gabri Valero en 50.000. Pero quizás los nombres más interesantes de cara al futuro son Alexis Ciria y Jacobo Ortega, ambos valorados actualmente en 200.000 euros, una cifra que no refleja su rendimiento reciente ni en el Castilla ni en la propia Youth League. Sus actuaciones de las últimas semanas anticipan una revisión significativa en próximas ventanas de valoración.
La convocatoria completa que ha preparado el técnico Álvaro López incluye a los porteros Javi Navarro, Ilia y Álvaro González; los defensas Fortea, Melvin, Joan Martínez, Valdepeñas, Mario Rivas, Ariel, Aguado, Lezcano y Liberto; los centrocampistas Cestero, Lacosta, Carlos Díez, Beto, Gascón y Viega; y los delanteros Yáñez, Ciria, Jacobo Ortega, Arnu, Barroso, Adri Pérez y Gabri Valero.
El torneo que se disputa en Lausana reunirá a los mejores equipos juveniles del continente en un formato de eliminación directa que exige el máximo nivel desde el primer partido. El Real Madrid ha llegado hasta aquí como uno de los candidatos más sólidos, respaldado por una cantera —La Fábrica— que sigue siendo referencia en Europa. Si logran el título, la generación de 2026 pasará a la historia del club junto a la de Raúl de 2020, confirmando que el modelo de formación blanco sigue generando futbolistas de élite con regularidad.