La delegación española de piragüismo sprint inició con fuerza su participación en la Copa del Mundo que se celebra en Brandeburgo, Alemania, logrando un total de tres medallas durante la jornada del 15 de mayo de 2026. Dos platas y un bronce fueron los resultados que aportaron los palistas patrios en diferentes modalidades.
En la prueba femenina de K4 500 metros, el cuarteto formado por Sara Ouzande, Lucía Val, Daniela García Heredia y Bárbara Pardo alcanzaron la segunda plaza con un tiempo de 1:33.95, solo superadas por el equipo chino, que culminó en 1:32.77. Este resultado se suma a la plata obtenida por el mismo grupo una semana antes en Szeged (Hungría), confirmando su vigencia como campeonas mundiales y consolidando su rendimiento en una prueba olímpica de alta exigencia.
Por su parte, Pablo Graña destacó en la competición masculina C1 200 metros al lograr una valiosa medalla de plata con un crono de 38.63 segundos, quedándose a apenas 19 centésimas del oro que ganó el uzbeko Artur Guliev. Esta mejoría respecto a Szeged, donde fue tercero, refuerza su posición entre los mejores velocistas del mundo en esta distancia olímpica.
El tercer metal para España llegó gracias a Ángeles Moreno y Viktoria Yarchevska en la prueba femenina C2 500 metros. Después de imponerse en su serie clasificatoria, finalizaron terceras en la final con un registro de 1:56.34, superadas por las húngaras Anna Agnes Kiss y Bianka Nagy, primeras, y las chinas Mengya Sun y Yanan Ma, segundas. Esta competición también forma parte del programa olímpico y la actuación mejora el puesto obtenido en la anterior cita en Hungría.
Más allá de los podios, el resto de la representación española mostró actuaciones destacables. Pablo Crespo fue sexto en C1 1000 metros con 3:54.11, Laia Pelachs terminó quinta en K1 1000 metros con 4:00.80, mientras que David González se situó quinto en VL1 200 metros con 1:07.64. Estos resultados demuestran la profundidad del equipo y el potencial para futuras competiciones.
Sin embargo, un resultado preocupante fue el del K4 500 masculino, donde el combinado formado por Adrián del Río, Alex Graneri, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade se impuso en la final B con un crono de 1:21.75, pero no logró acceder a la final A. Este equipo, que había sido plata en Tokio 2020 y bronce en París 2024, no ha podido mejorar su rendimiento en esta Copa del Mundo, lo que plantea interrogantes ante los próximos eventos internacionales.
La Copa del Mundo de piragüismo sprint en Brandeburgo es una cita clave dentro del calendario internacional, especialmente porque incluye varias pruebas olímpicas que sirven de referencia para la preparación de los Juegos. España consolida así su buen momento en categorías femeninas y mantiene una notable presencia en las modalidades masculinas.
Las próximas jornadas serán decisivas para definir quiénes asistirán a las grandes competiciones del ciclo olímpico, y el seleccionado español busca afianzar las opciones mostradas en estas jornadas iniciales en Alemania.
Pueden seguirse los detalles y la evolución de la competición en la web oficial de la Federación Española de Piragüismo y en los resultados del evento publicados por la Icf Canoe Sprint World Cup.
También es relevante en el contexto la comparación con la cita anterior en Szeged, una pista legendaria considerada la ‘‘catedral’’ del piragüismo, que sirvió para medir fuerzas y ajustar estrategias rumbo a los próximos desafíos internacionales.
El historial reciente de España en piragüismo deja claro el nivel competitivo de sus atletas y genera expectativas para próximos eventos, incluido el Mundial y otros torneos clasificatorios rumbo a los próximos Juegos Olímpicos.