El FC Barcelona se impuso al Celta de Vigo en un partido que acabó siendo un triunfo agridulce. Los tres puntos sumados en casa mantienen a los azulgranas en una posición privilegiada en LaLiga, con nueve puntos de ventaja sobre el Real Madrid y seis jornadas todavía por disputar. Sin embargo, el precio de esa victoria resultó altísimo: en el mismo encuentro cayeron lesionados Lamine Yamal, Joao Cancelo y Eric García, tres bajas que condicionarán el cierre del campeonato.
La más grave, sin duda, es la de Lamine Yamal. El extremo derecho de 17 años ha sido el mejor jugador del equipo durante toda la temporada: desborde constante, goles en momentos clave y asistencias que han funcionado como oxígeno para un Barça que depende en gran medida de su talento para generar peligro en ataque. Según confirmó el club, el jugador no volverá a competir esta temporada, lo que lo deja también con el tiempo justo para recuperarse antes del Mundial. Una pérdida de primer nivel para Hans-Dieter Flick en el tramo más decisivo del año.
El primer examen, ante el Getafe
El sábado llega el primer test sin el extremo de Mataró. El Barça recibe al Getafe de José Bordalás, un equipo que históricamente complica la vida a los grandes por su intensidad física y su orden defensivo. En paralelo, el Real Madrid juega contra el Betis, lo que convierte esa jornada en un momento clave para el título: si el conjunto blanco gana y el Barça pincha, la distancia se reduciría a seis puntos y el Clásico del 10 de mayo adquiriría una dimensión completamente distinta.
Flick tendrá que recomponer el once sin dos de sus jugadores más determinantes en ataque. Raphinha, que arrastra molestias, tampoco estará disponible para ese partido. Esta circunstancia ya se produjo en una ocasión a lo largo de la temporada y el resultado fue desastroso: el Barça perdió 4-1 en aquel encuentro. Ese día el técnico alemán apostó por un tridente formado por Ferran Torres, Marcus Rashford y Dani Olmo, con Robert Lewandowski como referencia en punta.
Las opciones de Flick para recomponer el ataque
Para el partido ante el Getafe, el entrenador podría repetir ese esquema, ya que los cuatro futbolistas citados están disponibles. No obstante, hay otras opciones sobre la mesa. Roony Bardghji es el sustituto natural de Lamine en la banda derecha, una posición en la que el joven sueco ha ido ganando minutos a lo largo del curso. Por su parte, Gavi fue titular en la banda izquierda en el último partido frente al Celta, actuando por delante de Rashford, lo que lo convierte en una alternativa real en esa demarcación. Fermín López también entra en los planes del técnico para ese costado, especialmente por su capacidad de presión alta, un recurso que Flick utiliza con frecuencia para ahogar al rival en campo contrario.
La variedad de perfiles disponibles ofrece cierto margen de maniobra, aunque ninguno de ellos aporta lo que Lamine genera de forma natural: velocidad con balón, regates en espacios reducidos y la capacidad de decidir en el uno contra uno. Ese desequilibrio individual es difícil de compensar con cualquier otro jugador de la plantilla.
El doble pivote, otro problema por resolver
Más allá del ataque, Flick tiene otro foco de preocupación en el centro del campo. La lesión de Eric García deja un hueco en el doble pivote junto a Pedri, una posición que el defensa catalán había ocupado con regularidad en las últimas semanas ante la acumulación de bajas en el centro del campo. La opción más probable para sustituirle es Frenkie de Jong, que ha ido sumando minutos en los tramos finales de los últimos encuentros y parece listo para volver a la titularidad.
Si Flick decide que De Jong no es la solución, el puesto quedaría en disputa entre Gavi y Marc Casadó. El primero suele utilizarse en posiciones más avanzadas y su rendimiento como pivote defensivo es más limitado; el segundo apenas ha tenido protagonismo durante el curso y el técnico no parece contar con él como titular. La buena noticia relativa en este bloque es que Cancelo, que abandonó el campo con un golpe ante el Celta, podría estar disponible para el sábado, según apuntaron desde el club.
El Barça llega a este tramo decisivo con una ventaja suficiente para gestionar el título con cierta tranquilidad, pero las lesiones acumuladas obligan a Flick a buscar soluciones sobre la marcha. LaLiga entra en su recta final y los azulgranas no pueden permitirse una caída en el rendimiento justo cuando más importa. El Clásico del 10 de mayo contra el Real Madrid podría ser el escenario en el que se certifique el campeonato, pero para llegar con margen primero hay que ganar al Getafe.