El Atlético de Madrid afronta este martes la vuelta de los cuartos de final de la UEFA Champions League ante el FC Barcelona en el Estadio Metropolitano. Diego Simeone ha presentado una alineación sin grandes sorpresas, aunque con una decisión llamativa bajo los palos: Juan Musso vuelve a partir como titular en portería en detrimento de Jan Oblak, una apuesta que el técnico argentino ya realizó en el partido de ida.
En defensa, Le Normand y Lenglet forman la pareja de centrales. El internacional francés y el exblaugrana vuelven a ser la apuesta del Cholo para frenar el ataque culé. Los laterales completan una línea defensiva que lleva semanas siendo uno de los pilares del equipo en las grandes citas europeas.
El centro del campo recae en dos nombres que representan la identidad del club: Marcos Llorente y Koke Resurrección. El capitán rojiblanco suma minutos cruciales en una eliminatoria que puede marcar el rumbo de la temporada. Llorente, por su parte, aporta verticalidad y llegada desde segunda línea, dos características que Simeone valora especialmente en partidos de este calibre.
En ataque, Antoine Griezmann vuelve a acompañar a Julián Álvarez en la punta ofensiva. El francés, uno de los jugadores más determinantes del Atlético en los últimos años, arranca como titular en un choque en el que el equipo madrileño necesita un resultado favorable para avanzar a semifinales. Álvarez, que ha consolidado su posición como referencia goleadora desde su llegada procedente del Manchester City, suma otra oportunidad para brillar en Europa.
Primera parte: intensidad y una llegada temprana del Barça
El partido arrancó con el Barcelona mostrando sus credenciales ofensivas desde el primer minuto. Musso tuvo que intervenir con rapidez ante la primera llegada visitante, aunque el guardameta argentino no pudo hacer nada en al menos una de las acciones de peligro que generó el conjunto catalán en los primeros compases. El Atlético intentó contrarrestar con su presión alta y la movilidad de Griezmann entre líneas, buscando espacios en la salida de balón culé.
La pareja central de Le Normand y Lenglet afrontó un examen complicado frente a la velocidad y el movimiento del ataque visitante. Los rojiblancos trataron de sostener el partido con orden defensivo y transiciones rápidas hacia Julián Álvarez, una táctica habitual en los grandes encuentros europeos del equipo de Simeone.
Claves de la eliminatoria
El Atlético llega a este partido condicionado por el resultado del choque de ida. La eliminatoria ante el FC Barcelona es una de las más atractivas de los cuartos de final de esta edición de la Champions, y el Metropolitano se convierte de nuevo en fortín para un equipo rojiblanco que históricamente ha rendido bien en las noches europeas en casa.
La decisión de mantener a Musso en lugar de Oblak sigue generando debate entre la afición y los analistas. El esloveno es el portero histórico del club y uno de los mejores del mundo en su posición, pero Simeone ha optado por el argentino para esta fase decisiva de la competición continental. Una apuesta que el técnico deberá justificar con resultados.
Por su parte, el Barcelona llega a Madrid como uno de los equipos en mejor forma de Europa, con una propuesta ofensiva que ha desgastado a sus rivales durante toda la temporada. El duelo táctico entre Simeone y el cuerpo técnico culé es uno de los alicientes de una eliminatoria que puede definirse en los detalles.
El Atlético de Madrid, que puede seguir el partido en directo a través de los canales habituales de DAZN en España, necesita una actuación completa para sellar el pase a las semifinales de la Champions League por primera vez en varios años. La afición del Metropolitano, como siempre en las noches grandes, tendrá un papel fundamental como factor extra sobre el césped.