Anthony Joshua se ha abierto sobre la ayuda que recibe de Oleksandr Usyk, su antiguo adversario en dos grandes combates que ambos púgiles disputaron en 2021 y 2022. A pesar de las derrotas sufridas contra el ucraniano, Joshua destaca que la relación entre ambos hoy trasciende la rivalidad deportiva y se ha convertido en una amistad con un componente espiritual importante.
Actualmente, Joshua prepara su próxima pelea contra Kristian Prenga en España, en un campamento que sirve para afinar su estado antes del esperado enfrentamiento ante Tyson Fury. Bajo la tutela de Iegor Golub, del equipo de "The Cat", el inglés ha compartido sus reflexiones sobre cómo ha cambiado su forma de entrenar y pensar tras sus combates con Usyk.
El púgil de Watford reconoció que al perder contra Usyk experimentó un momento «visceral» que le hizo reconsiderar aspectos más profundos de su enfoque en el boxeo. Observó cómo su rival lograba sacar ventaja especialmente en los últimos asaltos, algo que también había mostrado en su combate contra Fury. Esta observación le llevó a entender que no se trataba solo de técnica, sino también de otros factores que influyen en el rendimiento.
Joshua explicó que su aprendizaje con Usyk no se limita a tratar de adaptarse a su estilo zurdo en el ring, sino que la experiencia ha tenido un componente espiritual muy marcado. "Cuando entro al gimnasio, rezo mucho más; él es muy devoto y puedo aprender eso de él y aplicarlo en cualquier lugar", afirmó. Para Joshua, esta parte espiritual y la ética de trabajo que observa en Usyk son cualidades que van más allá de la técnica y pueden trasladarse a la vida cotidiana y cualquier entorno.
Además, Joshua destacó que la disciplina y la constancia son dos aspectos que caracterizan a Usyk y lo diferencian del resto de los boxeadores. Subrayó que el ucraniano se distancia por esas pequeñas acciones diarias que mantiene con firmeza: reza, trabaja duro y mantiene una disciplina que considera superior a la simple motivación momentánea.
Esta conexión entre ambos campeones olímpicos y profesionales refleja cómo el boxeo puede generar vínculos que van más allá de la competición. Por su parte, Joshua aprovecha la influencia de Usyk no solo para mejorar físicamente, sino para crear una rutina más enfocada en la concentración y la preparación mental.
La llegada de Joshua a España para entrenar bajo el mando de Iegor Golub también marca un punto importante en su carrera, ya que busca llegar en las mejores condiciones para intentar recuperar un título que perdió y su gran cita con Tyson Fury. Su adaptación y la integración de nuevos aprendizajes, incluyendo los de su antiguo rival, pueden ser decisivos en esta fase.
El vínculo entre Usyk y Joshua representa un ejemplo significativo de cómo la rivalidad deportiva puede transformarse en un apoyo mutuo, donde la experiencia y valores como la espiritualidad se convierten en herramientas clave para el éxito en deportes tan exigentes como el boxeo.
Para más detalles sobre la carrera de ambos púgiles y sus próximos combates, puede consultarse la cobertura de DAZN y la información oficial en BoxRec.