El panorama del coche eléctrico está cambiando y Ford tiene claro hacia dónde mirar: no es Tesla, sino China. Jim Farley, CEO de Ford, ha dejado claro en recientes declaraciones que la atención debe centrarse en los fabricantes chinos para entender los próximos pasos de la movilidad eléctrica, después de meses analizando el mercado y probando vehículos como el Xiaomi SU7.
Farley explica que, aunque Tesla ha sido un referente durante años, actualmente no cuenta con vehículos suficientemente actualizados. En contraste, resalta a BYD, fabricante chino que ha superado a Tesla en ventas globales en 2025, como el ejemplo de innovación y eficiencia en costes, cadena de suministro y fabricación. BYD, fundada en 1995, lidera el mercado mundial y fue pionera en eliminar los coches exclusivamente de gasolina en 2022, marcando un camino hacia una oferta totalmente eléctrica.
Este cambio de paradigma surge en un contexto donde las ventas de eléctricos en Occidente no crecen al ritmo esperado. Factores como la reciente eliminación del incentivo fiscal en Estados Unidos han encarecido las compras, y la industria ha tenido que replantear sus estrategias. Ford, que llegó a ser la segunda marca que más eléctricos vendía en EE.UU. detrás de Tesla, sufrió pérdidas significativas y un ajuste contable de casi 20.000 millones de dólares en 2025 al reconocer que sus modelos estaban "diseñados de forma equivocada".
Un ejemplo de esta revisión es el F-150 Lightning. Originalmente concebido como un eléctrico puro de alto precio, ahora se ha transformado en un vehículo EREV, con un motor de combustión que actúa como generador, para mejorar su aceptación. Farley asegura que los eléctricos caros, de unos 70.000 dólares, no encuentran comprador, por lo que Ford planea lanzar una pickup eléctrica accesible a 30.000 dólares antes de 2027.
Farley también destaca la importancia del mercado de segunda mano para anticipar tendencias. Según él, este mercado es el doble que el de coches nuevos y refleja mejor lo que los consumidores quieren, optando mayoritariamente por eléctricos e híbridos asequibles frente a los modelos premium. Esta observación cuestiona las estrategias basadas en vehículos de lujo que caracterizan a algunas marcas.
Sin embargo, el CEO de Ford no ignora las ayudas estatales en China, donde los coches eléctricos reciben subsidios de entre 4.000 y 5.000 dólares que influyen en los precios. También expresa preocupación por la seguridad nacional debido a que esos vehículos incorporan múltiples cámaras y sistemas de conectividad avanzada, que según él, deberían ser revisados por las autoridades estadounidenses.
A pesar de estas reservas, Farley considera que la ventaja principal que ofrece China es obligar a las empresas occidentales a innovar y no conformarse con modelos tradicionales. Reconocer el progreso tecnológico chino es, en su opinión, un incentivo para que la industria estadounidense se esfuerce más en la transformación de la movilidad eléctrica.
Los recientes movimientos de Ford reflejan un cambio en la industria que no solo se trata de competir en ventas, sino también de definir lo que los consumidores querrán en la próxima década, tomando como ejemplo la evolución y estrategias de los fabricantes chinos.
Para más detalles, puede consultarse el podcast de Rapid Response donde Jim Farley expone su visión, y datos de ventas de BYD según analistas del sector automotriz. También es relevante el análisis de las ventas y estrategias de Ford disponible en Forbes.
Este viraje en la referencia del coche eléctrico muestra cómo la industria global se está adaptando a nuevos modelos de negocio y tecnologías, con China consolidándose como motor clave del sector. Ford, un gigante histórico, revisa sus estrategias para no quedarse atrás en esta carrera hacia el futuro del automóvil.