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Las big tech chinas ya reclutan talento en los institutos

Huawei, ByteDance, Tencent y Geely buscan jóvenes de 16 a 18 años porque la universidad no forma al ritmo que exige la IA

Por Carlos García·domingo, 12 de abril de 2026·4 min lectura·1 vistas
Ilustración: Las big tech chinas ya reclutan talento en los institutos · El Diario Joven

Varias de las mayores empresas tecnológicas de China han empezado a reclutar talento directamente en institutos de secundaria, sin esperar a que los candidatos pasen por la universidad. Compañías como Huawei, ByteDance, Tencent y Geely ya cuentan con programas específicos para captar a jóvenes de entre 16 y 18 años con alto potencial en áreas como la inteligencia artificial y la informática. Lo que parecía algo puntual se está consolidando como una estrategia deliberada del sector.

El caso más llamativo es quizá el de Chen Guangyu, un estudiante de 17 años de Shenzhen que trabaja como becario en Moonshot AI y ya firma informes técnicos de primer nivel. Pero no es un caso aislado. Huawei mantiene desde 2019 su programa Genius Youth, enfocado en captar a jóvenes con capacidades excepcionales. Zhang Yiming, fundador de ByteDance, impulsa una incubadora de talento en Shanghái que aspira a incorporar cada año a 30 investigadores en reserva de entre 16 y 18 años. Geely ofrece prácticas a estudiantes del último curso de secundaria con mentorización directa de sus ejecutivos. Y Tencent, además de su Spark Program activo desde 2019, organiza un programa de verano exclusivo para apenas diez estudiantes de secundaria y bachillerato, según recoge Sixth Tone.

Por qué las empresas se saltan la universidad

Durante décadas, el reclutamiento en tecnología ha funcionado con dos pilares: fichar en las universidades o celebrar al genio que las abandonaba. Que empresas de este calibre vayan un paso más atrás y busquen directamente en los institutos no es casual. La velocidad a la que avanza la inteligencia artificial está dejando obsoletos los planes de estudios tradicionales. Si el perfil que necesitan no está disponible en la educación superior cuando lo necesitan, el mercado lo busca antes. Y lo está encontrando.

Li Shufu, presidente de Geely, lo expresó con claridad en la presentación de su programa de prácticas: en la era de la IA existe una brecha evidente entre lo que demandan las empresas y lo que ofrecen las universidades. Desde el departamento de recursos humanos de otra compañía de inteligencia artificial apuntan a algo más sutil: los jóvenes que todavía no tienen esquemas mentales fijados pueden imaginar soluciones fuera del canon académico, lo que en determinados contextos se convierte en una ventaja competitiva real.

El problema de fondo en la educación china

China lleva décadas invirtiendo de forma masiva en formación y es una de las mayores canteras de ingenieros del mundo. Sin embargo, sus universidades arrastran una crítica persistente: la tendencia a priorizar la memorización sobre el pensamiento crítico y la creatividad, un problema que lleva años documentado, como refleja un informe de la Universidad de Harvard. A esto se suma que el propio Estado está redirigiendo la oferta educativa, eliminando carreras de artes en favor de disciplinas consideradas estratégicas, como las vinculadas a la inteligencia artificial.

Por debajo de todo eso late una necesidad geopolítica. Las restricciones occidentales al acceso de China a tecnología crítica avanzada han intensificado la carrera por la autosuficiencia, tanto en componentes como en capital humano. Formar y retener talento propio desde la etapa más temprana posible se ha convertido en una prioridad nacional.

Un fenómeno que ya cruza fronteras

Esta tendencia no es exclusivamente china. En Estados Unidos, Palantir lanzó el año pasado lo que denomina su "anti-beca": reclutó a 22 recién graduados de secundaria de altísimo nivel, jóvenes que apuntaban a las universidades más prestigiosas, para unas prácticas remuneradas con opción a contrato directo. Sergey Brin, cofundador de Google, también ha reconocido que la compañía contrata a mucha gente sin título universitario y que estos perfiles son capaces de aportar soluciones de formas inesperadas.

Las señales apuntan todas en la misma dirección: desde Shenzhen hasta Silicon Valley, los segmentos más avanzados del sector tecnológico están empezando a priorizar la capacidad real sobre las credenciales académicas. El título universitario, al menos en las capas más punteras de la IA, empieza a perder peso como filtro de acceso al talento.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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