Tres quesos asturianos han conseguido reconocimiento en un certamen celebrado en Madrid, sumando nuevos galardones a una región que lleva décadas consolidada como una de las grandes potencias queseras de España. Los premios suponen un nuevo espaldarazo para los productores locales y para la imagen de Asturias como territorio de referencia en la elaboración de quesos artesanales e industriales.
Asturias cuenta con una tradición quesera singular dentro del panorama nacional. La comunidad alberga más de cuarenta variedades de queso, entre las que destacan denominaciones de origen protegidas como el Cabrales o el Gamonéu, reconocidas tanto a nivel estatal como europeo. Esta diversidad convierte a la región en un caso prácticamente único en el contexto español.
Los certámenes de ámbito nacional celebrados en Madrid funcionan como escaparate para los productores que buscan visibilidad fuera de su comunidad. Obtener un premio en este tipo de competiciones facilita el acceso a nuevos mercados, atrae la atención de distribuidores y pone en valor el trabajo de queserías que en muchos casos operan a pequeña escala.
El sector quesero asturiano genera empleo en zonas rurales y de montaña donde las alternativas económicas son limitadas. Por eso, cada reconocimiento externo tiene un impacto que va más allá del prestigio: refuerza la viabilidad de un modelo productivo ligado al territorio y a la ganadería tradicional, contribuyendo a fijar población en el medio rural de la región.