El nuevo recinto ferial de Langreo, ubicado en los históricos talleres del Conde —antiguas instalaciones de Duro Felguera en el corazón del Nalón—, ha superado con nota su segunda jornada de puertas abiertas. Empresarios del sector del entretenimiento, promotores musicales y figuras clave de la cultura asturiana recorrieron este martes las instalaciones y coincidieron en un diagnóstico: el espacio tiene un potencial enorme para convertirse en uno de los referentes culturales de la región, con proyección más allá de Asturias.
La visita fue organizada por el Ayuntamiento de Langreo y estuvo guiada por la concejala Marina Casero. Entre los asistentes había promotores ligados a festivales consolidados en la región, como el festival Vesu de Oviedo, y empresarios con experiencia en eventos de gran formato. Todos salieron con la misma impresión: el recinto tiene lo que hace falta para competir con los grandes espacios de la región.
El conjunto dispone de dos salas interiores de 850 metros cuadrados cada una, otra de 760 y un amplio espacio exterior cubierto por la estructura metálica original de los talleres que suma 3.500 metros cuadrados. A eso se añaden despachos, sala de reuniones y un segundo espacio exterior de menores dimensiones. Los promotores que acudieron a la visita estimaron que la zona al aire libre podría albergar conciertos de entre 8.000 y 9.000 personas, una cifra que sitúa al recinto en una liga diferente a la de la mayoría de infraestructuras culturales de la región.
Mónica Cofiño, artista conocida también por su alter ego La Xata la Rifa y comisaria de la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031, fue una de las voces más activas durante la jornada. Para Cofiño, el valor del espacio va más allá de su capacidad para albergar conciertos o exposiciones. Su propuesta pasa por apostar por la creación artística como eje central del proyecto: poner en marcha un programa de residencias que permita a artistas trabajar y producir en el recinto, no solo actuar.
En su diagnóstico del sector, Cofiño señala que Asturias cuenta con suficientes espacios de representación, pero le faltan lugares para la producción. Esa brecha es la que, en su opinión, Langreo podría cubrir con una apuesta diferencial. Y no limitarse al ámbito local o regional, sino abrir el recinto a proyectos con ambición nacional e internacional, especialmente en un momento en que la cultura ocupa un lugar central en la agenda política y social de la comunidad autónoma.
Pablo Arias, empresario langreano al frente de Emerent, una compañía especializada en la organización de eventos de gran escala, también valoró positivamente las instalaciones. Arias conoce bien lo que exige un recinto de alto rendimiento: su empresa participó en los trabajos de reforma del estadio Santiago Bernabéu. Desde esa experiencia, considera que el nuevo ferial de Langreo es una iniciativa sólida, aunque advierte de que, con el tiempo, será necesario ampliar y mejorar los servicios logísticos que requieren eventos con aforos elevados. Una advertencia constructiva que apunta a la madurez del proyecto, no a sus carencias actuales.
En cuanto a los plazos, el Ayuntamiento de Langreo no ha fijado todavía una fecha oficial de apertura, pero la concejala Casero fue clara durante la visita: el recinto abrirá antes de lo que la mayoría espera, en algún momento de este año y sin llegar a diciembre. El principal trámite pendiente es la tramitación del alta definitiva del suministro eléctrico, un aspecto técnico y administrativo que no debería demorar demasiado el arranque.
El proyecto se enmarca en una estrategia más amplia de recuperación y reconversión del patrimonio industrial del Valle del Nalón, una zona que vivió décadas de declive tras el cierre de las grandes industrias y que lleva años apostando por la cultura y el turismo como motores de revitalización económica. La puesta en marcha de los Talleres del Conde es coherente con esa hoja de ruta y llega en un momento en que Asturias refuerza su perfil cultural de cara a iniciativas como la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura, lo que podría multiplicar el impacto y la visibilidad de cualquier proyecto que nazca en Langreo.