El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se encontraba en Pekín celebrando una reunión de alto nivel con el presidente chino Xi Jinping cuando la actualidad judicial en España volvió a irrumpir en su agenda. La jornada del lunes había traído el procesamiento formal de su esposa, Begoña Gómez, y eso convirtió la rueda de prensa convocada en un hotel céntrico de la capital china en algo muy distinto a un balance diplomático.
Antes las preguntas de corresponsales, prensa china y enviados especiales, Sánchez afrontó directamente la cuestión judicial. "Ayer conocimos esta nueva noticia. Lo que le pido a la justicia es que haga justicia y estoy convencido de que el tiempo va a poner a todo el mundo en su sitio", declaró el presidente, cerrando así su intervención sobre el asunto.
El viaje a China tenía como objetivo principal reforzar las relaciones bilaterales entre España y la República Popular China, con el encuentro con Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo como momento central. Sin embargo, el peso mediático del procesamiento de Begoña Gómez acabó por eclipsar buena parte del relato diplomático que el Ejecutivo había preparado para comunicar desde Pekín.
El caso judicial que afecta a la esposa del presidente lleva meses en los tribunales españoles y ha generado un intenso debate político y mediático en España. Con el procesamiento formal, la causa da un paso significativo hacia un eventual juicio oral, aunque el proceso legal aún puede prolongarse durante meses.