Las principales asociaciones empresariales del sector de la cogeneración y valorización energética de residuos, entre ellas Acogen, Cogen España, Adap, Aneo y Aeversu, han solicitado formalmente al Congreso de los Diputados la adopción de medidas para impedir el cierre de más de cien plantas industriales en España. Estas patronales alertan de que la mitad de estas instalaciones están inactivas y que sin soluciones transitorias, el deterioro continuará hasta 2031.
Desde 2019, España ha perdido alrededor del 50% de su capacidad de cogeneración industrial, un sector que combina generación eléctrica y térmica eficiente que permite reducir el consumo de combustibles fósiles y las emisiones de gases contaminantes. Según datos aportados por las asociaciones, la emergencia de costes energéticos y la volatilidad del mercado han reforzado un escenario insostenible que amenaza la competitividad industrial y los objetivos de sostenibilidad del país.
En Asturias, una región con importante tradición industrial, el impacto ya se está sintiendo y existe preocupación por el cierre inminente de varias plantas clave para la economía regional. La cogeneración representa un pilar esencial para la producción industrial eficiente y para el aprovechamiento energético de combustibles residuales, muy presente en sectores como la siderurgia, químicos y la fabricación de materiales.
Las patronales atribuyen la situación a la falta de marcos regulatorios estables y a la ausencia de mecanismos de apoyo adaptados a las realidades del sector. Además, destacan que el actual sistema de retribuciones y acceso a mercados puede resultar desfavorable, poniendo en riesgo la viabilidad económica de las plantas. Estas condiciones, sumadas a las presiones para la transición energética, requieren respuestas rápidas y coordinadas para evitar la desinversión y el abandono de instalaciones que tienen un valor estratégico.
La cogeneración no solo reduce la dependencia energética en España, sino que contribuye al cumplimiento de los compromisos internacionales contra el cambio climático. Al optimizar el uso del combustible y aprovechar residuos para generar energía, estas plantas consiguen mejores tasas de eficiencia que las generadoras convencionales, y contribuyen a una gestión más responsable de los recursos naturales.
La propuesta de las patronales al Congreso contempla medidas transitorias urgentes que mantengan la actividad y permitan acometer inversiones para modernizar las plantas y orientarlas hacia modelos más sostenibles. Entre las propuestas destaca la revisión del marco retributivo, incentivos a la mejora tecnológica y flexibilidad normativa para potenciar nuevos modelos de negocio basados en la economía circular y la valorización energética.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha reconocido la importancia del sector para la seguridad energética y la descarbonización, pero insiste en que la transición debe ser justa y evitar impactos negativos. La Administración trabaja en una actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que incluirá medidas específicas para la cogeneración, aunque las patronales demandan celeridad y concreción.
El debate ahora se centra en cómo compatibilizar la modernización energética con el mantenimiento del tejido industrial y la generación de empleo, especialmente en regiones como Asturias, donde la industria y la cogeneración son motores económicos relevantes. La capacidad de España para cumplir con los objetivos europeos de reducción de emisiones pasa por la protección y transformación de estas infraestructuras.
Ante este escenario, expertos destacan la necesidad de un diálogo continuo entre administración, empresas e instituciones europeas para diseñar políticas que fomenten la innovación y eviten la deslocalización industrial por costes energéticos elevados o inseguridad regulatoria. La supervivencia del sector dependerá en gran medida de decisiones políticas que hoy están en manos del Congreso.
En síntesis, la advertencia conjunta de las patronales refleja la urgencia de adoptar un enfoque coordinado y pragmático que garantice la viabilidad de las plantas de cogeneración y su papel en la transición energética española, además de preservar la economía industrial en áreas como Asturias.
Para más información, puede consultarse el informe conjunto de las asociaciones Acogen y Cogen España, además de las actualizaciones del Ministerio para la Transición Ecológica.