El cementerio de El Salvador de Oviedo volvió a ser este martes 14 de abril el punto de encuentro de quienes no olvidan. Coincidiendo con el 95 aniversario de la proclamación de la II República española, diversas asociaciones y formaciones políticas celebraron un acto de homenaje ante la fosa común que alberga los restos de personas asesinadas durante la Guerra Civil. El lema elegido este año fue claro y con una carga política explícita: 'República y memoria'.
La convocatoria reunió a la Asociación Cultural Isidoro Acevedo, la Asociación 13 Rosas, la Asociación Memorialista de Asturias, la Agrupación y el Grupo Municipal Socialista de Oviedo, IU-Convocatoria por Oviedo y el Partido Comunista de Asturias. Juntos depositaron una ofrenda floral en recuerdo de los fusilados que reposan en ese espacio, en un ritual que se repite cada año desde hace décadas y que forma parte de la memoria viva del movimiento memorialista asturiano.
El acto no quedó en un homenaje silencioso. Las intervenciones de los asistentes incluyeron reflexiones sobre el momento político actual. Una de las frases más destacadas de la jornada apuntó directamente al presente: "Hoy el mundo está peor, debemos defender los valores republicanos", una declaración que resume el tono del encuentro, en el que la memoria histórica y la coyuntura internacional se entrelazaron en el discurso de los participantes.
Asturias tiene una relación especialmente intensa con la memoria de la Guerra Civil. La región fue uno de los escenarios más cruentos del conflicto, con una represión que dejó miles de víctimas en fosas comunes repartidas por todo el territorio. La fosa del cementerio de El Salvador es una de las más emblemáticas de Oviedo y ha sido objeto de trabajos de identificación y dignificación en los últimos años, impulsados por colectivos como los que participaron en este acto.
En ese contexto, la Ley de Memoria Democrática, aprobada en 2022, ha supuesto un marco legal renovado para la exhumación e identificación de víctimas en todo el Estado. La norma obliga a las administraciones públicas a colaborar en la localización y dignificación de los restos de quienes murieron como consecuencia de la represión franquista, lo que ha dado nuevo impulso a las asociaciones memorialistas en Asturias y en el resto de España.
La fecha del 14 de abril tiene una carga simbólica indiscutible en la cultura política de la izquierda española. Fue en ese día de 1931 cuando Alfonso XIII abandonó España y se proclamó la Segunda República, un régimen que duró hasta el golpe de Estado de julio de 1936 y la posterior victoria del bando nacional en 1939. Cada año, en distintos puntos del país, colectivos y partidos celebran actos de conmemoración que mezclan reivindicación histórica con debate político contemporáneo.
En Oviedo, el acto de este martes siguió esa tradición. La presencia de representantes municipales socialistas y de Izquierda Unida le dio al homenaje una dimensión institucional parcial, aunque sin el respaldo del conjunto del Ayuntamiento. La ciudad, gobernada actualmente por el Partido Popular, no participó de forma oficial en el acto, algo habitual en este tipo de conmemoraciones de marcado carácter ideológico.
La Asociación Memorialista de Asturias lleva años trabajando en la identificación de víctimas y en la difusión de la historia de la represión en la región. Su labor, junto a la de otros colectivos como la Asociación 13 Rosas —que toma su nombre de las trece jóvenes fusiladas en Madrid en 1939— forma parte de un movimiento más amplio que reclama justicia, verdad y reparación para las familias de quienes murieron durante la dictadura. El acto de este martes en el cementerio de El Salvador es, año tras año, una de sus citas más visibles.