Las altas temperaturas registradas en Asturias durante el último verano han impulsado la organización de una mesa de análisis centrada en el impacto del cambio climático sobre la salud. En este encuentro han participado expertos vinculados a la Universidad de Oviedo, entre ellos Pedro Arcos, médico y epidemiólogo, así como Arturo Colina y los investigadores José Cernuda y Andrea Fernández. Todos ellos forman parte de la Cátedra de Cambio Climático y la Unidad de Investigación en Emergencia y Desastre (UIED).
La preocupación por el aumento de fenómenos extremos, como olas de calor y episodios climáticos adversos, se traslada cada vez más al debate sobre la salud pública. Los especialistas convocados han compartido experiencias y datos científicos sobre cómo los cambios en el clima afectan de manera directa e indirecta a las personas, desde el incremento de patologías respiratorias hasta la proliferación de enfermedades asociadas a la exposición al calor intenso.
Un estudio que recorre 75 años de desastres
En el marco de este debate se ha presentado el informe “75 años de desastres en España (1950-2025). Análisis del perfil epidemiológico del impacto y tendencias futuras”, un trabajo impulsado por la Unidad de Investigación en Emergencia y Desastre, la Cátedra de Cambio Climático y el Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio de la Universidad de Oviedo. El estudio analiza de manera sistemática los desastres naturales y sus consecuencias a nivel de salud desde 1950 hasta la actualidad e incluye una proyección de tendencias hacia 2025.
La investigación se apoya en la Base de Datos de Desastres de España, gestionada por la UIED, lo que ha permitido homogeneizar los criterios de inclusión de cada suceso y proporcionar una visión comparativa a lo largo de más de siete décadas. Los datos recabados revelan un aumento gradual en la frecuencia de emergencias relacionadas con el clima y destacan especialmente los efectos de olas de calor, incendios forestales, inundaciones y epidemias vinculadas a fenómenos meteorológicos extremos.
Efectos sobre la salud y retos de futuro
Según los responsables del informe, las olas de calor han tenido un impacto epidemiológico significativo, provocando un aumento de la mortalidad y morbilidad especialmente entre los grupos más vulnerables, como personas mayores y pacientes crónicos. Los investigadores subrayan que las próximas décadas podrían estar marcadas por un incremento de este tipo de desastres, si no se adoptan medidas eficaces de adaptación y mitigación del cambio climático.
A nivel regional, Asturias refleja algunos de los retos destacados por el estudio: la creciente frecuencia de incendios forestales y periodos de calor sostenido, con consecuencias tanto para la salud de la población como para los sistemas de emergencia y atención sanitaria.
El análisis presentado por la Universidad de Oviedo pone también el foco en la necesidad de una mejor coordinación entre las distintas administraciones y organismos implicados en la gestión de emergencias. El informe sugiere la conveniencia de actualizar los planes de respuesta en base a la evidencia científica, incorporando no solo la atención a situaciones inmediatas sino también estrategias de prevención y educación comunitaria.
El papel de la ciencia y la colaboración institucional
La mesa de análisis organizada en Asturias ha puesto de relieve el trabajo conjunto entre científicos, administraciones públicas y el sector sanitario. Iniciativas como la Cátedra de Cambio Climático, la UIED y el respaldo de organismos como el Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio buscan generar conocimiento útil y aplicable a los nuevos retos ambientales.
La presentación de datos históricos y proyecciones de futuro permite ajustar las estrategias de gestión del riesgo y refuerza la necesidad de contar con sistemas de información epidemiológica bien desarrollados. Asturias, como otras regiones de la cornisa cantábrica, enfrenta un desafío particular al combinar un entorno natural vulnerable con una población envejecida, lo que acentúa los riesgos sanitarios asociados al cambio climático.
Perspectivas de adaptación e importancia de la divulgación
Para los expertos reunidos en el encuentro, la adaptación a las nuevas condiciones climáticas requiere medidas multidisciplinares. Entre las principales propuestas destacan la mejora de la vigilancia epidemiológica, el fomento de la resiliencia comunitaria y la inversión en infraestructuras resistentes al cambio climático. Además, recomiendan intensificar la divulgación científica y la formación de profesionales sanitarios en la gestión de riesgos ambientales.
El desarrollo de este tipo de estudios proporciona una herramienta relevante para los responsables políticos y permite anticipar respuestas más efectivas ante futuros episodios extremos. La iniciativa refuerza el papel de Asturias como referente en la investigación sobre el impacto sanitario del cambio climático, y anima a continuar colaborando a nivel nacional e internacional para afrontar este reto global.