El debut de Digi Spain Telecom en la Bolsa de Madrid generó gran expectación, pero terminó con un comportamiento volátil y un cierre negativo del 8,04%, situando el precio de la acción en 5,15 euros. Este dato representa uno de los peores estrenos bursátiles en España en los últimos años, comparable solo con la salida a Bolsa de Telepizza en 2016.
Durante la sesión, los títulos de Digi llegaron a escalar más de un 7% sobre el precio de salida fijado en 5,60 euros, hasta alcanzar los 6 euros. Sin embargo, a lo largo de la jornada fueron perdiendo fuerza y en la subasta de cierre desplomaron con mucho volumen, lo que apunta a la posible venta masiva de un gran inversor o a un error en órdenes registradas. Esta dinámica en el mercado, con altos volúmenes de transacción, fue interpretada por expertos como un movimiento importante de liquidez.
Con este cierre, la capitalización bursátil de Digi España quedó en 1.528 millones de euros, cifra ligeramente inferior a la de compañías como Realia, que cotiza en torno a 1.539 millones. El estreno contó con la presencia de directivos de la empresa y representantes de bancos de inversión, entre los que destacan Barclays, Santander y UBS como coordinadores globales, y Rothschild como asesor financiero independiente. El evento fue retransmitido durante media hora en las pantallas de la emblemática plaza de Callao, en Madrid.
Marius Varzaru, director general de Digi España, destacó en la ceremonia que esta salida a Bolsa significa una validación del plan de negocio a largo plazo y un respaldo significativo de los inversores a su modelo centrado en precios competitivos y creación de empleo. Explicó que cotizar en Bolsa permitirá a la empresa crecer con menor endeudamiento y que a medio plazo podría aumentar la participación ofrecida al mercado desde el 20% actual hasta un 25%, siempre manteniendo a la matriz Digi Communications como accionista mayoritario.
Serghei Bulgac, consejero delegado del grupo Digi Communications, afirmó que España es uno de sus mercados con mayor crecimiento y que esta cotización refuerza su compromiso con el país, donde ya forman parte relevante del tejido productivo. Más de 70 inversores institucionales participaron en la colocación, que combinó venta de acciones nuevas y parte de la matriz rumana.
A pesar del interés inicial, varios analistas muestran cautela respecto a la valoración de Digi España. Manuel Pinto, analista de XTB, señala que la compañía debutó con una valoración exigente cercana a 10 veces EV/EBITDA ajustado, lo que limita las expectativas de mejora a corto plazo. Añade que en adelante los inversores pueden empezar a focalizarse menos en el ritmo de crecimiento en clientes y más en la rentabilidad del negocio.
El modelo de Digi, que apuesta por el rápido crecimiento y la captación de cuota de mercado, requiere fuertes inversiones para el despliegue de redes de fibra óptica y telefonía móvil, lo que incrementa significativamente sus costes operativos. Los analistas observan aún incertidumbre sobre cuándo estos esfuerzos se traducirán en beneficios recurrentes y generación positiva de caja que justifique la valoración de salida.
El debut recuerda en parte la experiencia de la OPV de Cox en 2024, que tuvo un descenso notable el primer día atribuido a la venta acelerada por parte de un gran inversor. Algunos corredores sospechan un patrón similar en Digi España, dado el comportamiento de las órdenes y el volumen registrados en la subasta de cierre.
Respecto a la exclusión de inversores minoristas en la operación, el CEO de Digi explicó que la participación limitada simplificó el proceso de salida a Bolsa y evitó prolongar los plazos, aunque expresó su deseo de haber incluido a pequeños inversores.
Al ser preguntado por qué elegir acciones de Digi en lugar de otros competidores en telecomunicaciones, Varzaru enfatizó que el grupo es la empresa con mayor crecimiento en Europa, con tasas superiores al 20% anual. La compañía tampoco planea pagar dividendos antes de 2030, aunque podría adelantar esta previsión si los resultados superan sus expectativas.
La salida a Bolsa ha permitido a Digi España captar 134 millones de euros netos tras descontar costes y bonificaciones para directivos, recursos que destinará principalmente al despliegue de sus infraestructuras. La empresa planea ampliar su cobertura de fibra óptica de los actuales 14,7 millones a 21 millones de hogares en 2030, lo que representaría el 75% del mercado residencial.
Asimismo, proyecta un despliegue de red móvil con alrededor de 10.000 antenas para 2033, consolidando su posición en el sector y asegurando capacidad y cobertura tecnológica futura. La matriz rumana, por su parte, ingresó 137 millones de euros por la venta de acciones existentes durante esta OPV.
En resumen, el estreno bursátil de Digi España refleja grandes expectativas pero también incertidumbres sobre la valoración y la capacidad de su modelo para generar beneficios sólidos en el medio y largo plazo. La intensa actividad bursátil sugiere un mercado atento, aunque aún pendiente de confirmación sobre la rentabilidad efectiva de la compañía y el impacto de las inversiones presentes y futuras.
Para más detalles sobre las salidas a Bolsa recientes y el análisis sectorial, puede consultarse el informe de Bolsamanía sobre Digi o el seguimiento de XTB.