Las XI Jornadas de Divulgación Científica, celebradas recientemente, contaron con la participación de Daniel López Acuña, exdirectivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y profesor asociado de la Escuela Andaluza de Salud Pública. En un contexto marcado por la preocupación mundial ante la aparición de nuevos brotes infecciosos, López Acuña ofreció una valoración experta sobre el actual brote de ébola y otros riesgos sanitarios contemporáneos, situando la situación dentro de un marco de realismo.
El último brote de ébola ha despertado inquietud, pero López Acuña subraya que no representa un peligro de la magnitud observable durante la pandemia de covid-19. Explica que el virus del ébola, aunque altamente letal, tiene una capacidad de transmisión más limitada y se manifiesta con síntomas graves que facilitan su detección y contención. En este sentido, considera que las estrategias de vigilancia epidemiológica y respuesta rápida están mejor preparadas que en etapas anteriores, gracias a la experiencia acumulada durante los años de lucha contra la pandemia de coronavirus.
Este brote, localizado principalmente en algunas regiones de África, ha sido objeto de seguimiento constante por parte de la OMS y agencias internacionales de salud. Según datos oficiales, la tasa de contagio del ébola es mucho menor y su propagación acostumbra a producirse en contextos concretos, como contacto estrecho con fluidos corporales, a diferencia de enfermedades respiratorias como el covid que se transmiten con mayor facilidad en la comunidad. Por ello, López Acuña insiste en que el riesgo de pandemia global con este brote es bajo pero recomienda mantener los protocolos sanitarios y la colaboración internacional.
Además del ébola, otros virus emergentes como el hantavirus y la posible reaparición de coronavirus generan alarma, pero la capacidad actual de los sistemas sanitarios para detectar y contener estos brotes ha mejorado notablemente. López Acuña destaca la importancia de invertir en infraestructura sanitaria, formación profesional y cooperación internacional para prevenir que cualquier foco epidémico se convierta en crisis sanitaria. La experiencia del covid-19 ha sido un punto de inflexión para la preparación global.
Durante su intervención, López Acuña también hizo referencia a los cambios climáticos y la globalización como factores que facilitan la aparición y expansión de enfermedades infecciosas. El desplazamiento humano y la alteración de ecosistemas contribuyen a poner en contacto patógenos y poblaciones no inmunizadas. De ahí la necesidad de fortalecer no solo la medicina reactiva, sino también la vigilancia comunitaria y la investigación científica continua.
El exdirectivo de la OMS recordó que los sistemas sanitarios requieren dotación económica y tecnológica constante, y que la desinformación en redes sociales puede obstaculizar la respuesta profesional. En su opinión, la divulgación científica y el acceso a información verificada son herramientas clave para educar a la población y evitar alarmismos injustificados o conductas erróneas.
El contexto global actual está marcado por la coexistencia de múltiples retos en salud pública: nuevas variantes virales, enfermedades que resurgen en zonas vulnerables y la necesidad de cooperación multisectorial para enfrentarlos. Según López Acuña, el brote de ébola no debe ser subestimado, pero tampoco exagerado en términos de impacto potencial. La lección fundamental es aplicar el conocimiento generado y actuar con eficacia desde los primeros indicios.
En definitiva, el mensaje que transmite este especialista es de precaución informada y gestión eficiente. La situación sanitaria mundial está mejor preparada que hace una década, pero la vigilancia debe mantenerse constante y las inversiones en salud pública no pueden disminuir. Solo así se podrá minimizar el impacto de futuros brotes y proteger la salud global con solidez.
Para más información sobre la respuesta internacional al ébola, puede consultarse el sitio oficial de la OMS y sus alertas epidemiológicas, así como los informes de la Escuela Andaluza de Salud Pública que promueve formación en gestión sanitaria y emergencias.