El servicio de comedor en tres escuelas infantiles municipales de Gijón está en crisis por la escasez de personal en cocina. En los centros de Los Pegoyinos, Los Escolinos y Nuevo Gijón, una sola cocinera debe alimentar a alrededor de 70 a 78 niños, además de atender a diez educadoras. Esta situación ha generado una carga de trabajo «excesiva» y problemas asociados para el personal.
Las cocineras implicadas señalan que la falta de auxiliares de cocina incrementa el estrés laboral y provoca que muchas horas extra queden sin pagar. Además, alertan sobre riesgos de accidentes por la presión y el ritmo intenso que mantienen diariamente. Una de las empleadas describe la situación con un claro «No damos abasto, estamos sobrepasadas».
Este problema afecta exclusivamente a las aulas de 0 a 3 años, donde la demanda de atención individualizada es mayor, pero el personal de cocina no ha sido reforzado adecuadamente. El volumen de niños y el número de educadoras que también requieren atención durante el comedor hacen que la tarea sea todavía más complicada para la única persona que se encarga de alimentar a todos.
Según varios testimonios, esta sobrecarga repercute no solo en la calidad del servicio para los pequeños y el personal, sino también en la salud laboral de quienes trabajan en cocina. Estrés, fatiga y la falta de reconocimiento económico son las principales reclamaciones que solicitan se atiendan con urgencia.
El Ayuntamiento de Gijón, responsable de la gestión de estas escuelas infantiles, no ha emitido un comunicado detallado sobre esta problemática hasta la fecha. No obstante, la situación ha sido reportada por varias asociaciones sindicales y personal directamente afectado, que reclaman soluciones inmediatas para garantizar condiciones dignas y seguras.
En el contexto de la gestión de servicios públicos municipales, casos como este ponen el foco en la necesidad de ajustar las plantillas a las cargas reales de trabajo y mejorar los recursos humanos para evitar situaciones de precariedad. La infancia y el personal educativo se encuentran en el centro de este debate, que reclama una respuesta rápida para mejorar el día a día en las escuelas infantiles de Gijón.
Este malestar se suma a otras denuncias previas en diferentes áreas municipales sobre falta de recursos y sobrecarga de trabajo, un tema recurrente que preocupa a los trabajadores y usuarios de servicios públicos en la ciudad.
La situación invita a reflexionar sobre el equilibrio necesario entre la calidad de la educación infantil y los recursos destinados a ello, especialmente en servicios tan esenciales como la alimentación. Más allá de Gijón, esta realidad podría estar presente en otros municipios que enfrentan retos similares en la gestión de sus escuelas infantiles públicas.
Para conocer el marco normativo y recomendaciones sobre personal en comedores escolares, puede consultarse la información oficial del Ministerio de Educación y Formación Profesional así como el Convenio Colectivo del Sector de Comedores Escolares en España.
Esta problemática sigue abierta y se espera un plan de acción concreto que permita atender la sobrecarga laboral para evitar que el estrés y los riesgos aumenten entre el personal que cuida de los más pequeños en Gijón.