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Trump amenaza con destruir Irán si rechaza el acuerdo

EEUU envía delegados a Pakistán para una segunda ronda negociadora mientras el alto el fuego se tambalea en el estrecho de Ormuz

Por Carlos García·domingo, 19 de abril de 2026·4 min lectura·1 vistas
Ilustración: Trump amenaza con destruir Irán si rechaza el acuerdo · El Diario Joven

Donald Trump ha subido considerablemente el tono en su pulso con Irán. El presidente estadounidense anunció este domingo que sus enviados especiales viajarán a Pakistán para retomar las negociaciones con Teherán, al tiempo que lanzó una advertencia sin precedentes: si Irán no firma un acuerdo de paz, Estados Unidos destruirá sus centrales eléctricas y sus puentes. La amenaza llega a tres días de que expire, el 22 de abril, el alto el fuego técnico entre ambas potencias.

Trump hizo el anuncio a través de su red social Truth Social, donde acusó directamente a Irán de violar el cese el fuego vigente. Según el mandatario, fuerzas iraníes dispararon en el estrecho de Ormuz contra un buque francés y un carguero británico. "Eso no estuvo bien, ¿verdad? Mis representantes van a Islamabad, Pakistán", escribió, antes de añadir que si Teherán rechaza lo que él califica como un acuerdo "muy justo y razonable", EEUU pasará a la acción militar directa sobre infraestructuras civiles.

Una negociación bajo máxima presión

La segunda ronda de conversaciones se celebrará en Islamabad después de que una primera reunión en la capital pakistaní concluyera sin resultados tangibles. Las autoridades paquistaníes han impuesto un dispositivo de seguridad extraordinario en la ciudad, con el cierre de arterias principales, la suspensión del transporte público y el desalojo de hoteles de lujo donde se alojarán las delegaciones. El contexto no podía ser más tenso.

Del lado iraní, la situación es igualmente complicada. Según la agencia Tasnim, medio vinculado a la Guardia Revolucionaria iraní, Teherán no tiene previsto enviar delegación a Pakistán mientras Washington mantenga el bloqueo marítimo sobre sus puertos. Esta condición previa choca directamente con la posición estadounidense, que no ha dado señales de levantar el cerco naval a cambio únicamente de participación en una ronda negociadora.

El propio Trump reconoció la paradoja del bloqueo en su mensaje, aunque con un tono triunfalista: afirmó que el cierre del estrecho de Ormuz, si es que se produce, perjudica más a Irán que a EEUU, ya que Teherán pierde unos 500 millones de dólares diarios en tráfico de crudo y mercancías por esa vía estratégica. Al mismo tiempo, señaló que los buques se están redirigiendo a puertos estadounidenses en Texas, Luisiana y Alaska.

El estrecho de Ormuz, en el centro del tablero

El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más sensibles del mundo. Por él transita aproximadamente el 20% del petróleo que se consume a nivel global, lo que convierte cualquier tensión en esa zona en un problema con repercusiones económicas inmediatas en los mercados energéticos internacionales. Según datos del Departamento de Energía de EEUU, su bloqueo afectaría especialmente a las economías asiáticas dependientes del crudo del Golfo Pérsico.

La acusación de Trump de que Irán disparó contra embarcaciones europeas, de confirmarse, añadiría una dimensión adicional al conflicto: la implicación directa de Francia y el Reino Unido, dos potencias con peso propio en cualquier negociación internacional sobre el programa nuclear iraní. Hasta el momento, ni París ni Londres han hecho declaraciones oficiales sobre el supuesto incidente.

Trump también advirtió el viernes que podría no prorrogar el alto el fuego cuando venza el plazo si no hay acuerdo, y que los bombardeos sobre objetivos iraníes podrían reanudarse. Días antes había declarado en una entrevista con Axios que esperaba llegar a un entendimiento "en uno o dos días", un optimismo que contrasta con la escalada retórica del fin de semana.

Lo que está claro es que las próximas 72 horas serán decisivas. Si las delegaciones se sientan en Islamabad y consiguen articular un marco mínimo de acuerdo, el escenario de confrontación directa podría alejarse. Si las conversaciones vuelven a fracasar o ni siquiera llegan a celebrarse por las condiciones previas iraníes, Trump ha dejado pocas dudas sobre cuál sería su siguiente movimiento. La comunidad internacional observa con preocupación creciente un conflicto que, de escalar, tendría consecuencias muy difíciles de contener.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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