En vivo
Buscar

Tesla arranca la producción de Optimus este verano

Musk promete a los inversores el inicio de fabricación del robot humanoide en julio o agosto y anuncia una gigafábrica en Texas.

Por Carlos García·viernes, 24 de abril de 2026Actualizado hace 3 min·4 min lectura·5 vistas
Ilustración: Tesla arranca la producción de Optimus este verano · El Diario Joven

Elon Musk fijó ante analistas e inversores una fecha concreta para uno de sus proyectos más ambiciosos: Tesla comenzará a fabricar en serie su robot humanoide Optimus entre finales de julio y principios de agosto de este año. El anuncio llegó durante la conferencia que siguió a la presentación de los resultados del primer trimestre, en la que el debate sobre coches quedó eclipsado por la IA, los chips y los robots.

La planta elegida para arrancar no es una instalación nueva. Tesla reconvertirá las líneas de producción del Model S y el Model X en su fábrica de Fremont, California, para alojar la primera línea de Optimus a gran escala, diseñada para alcanzar una capacidad de un millón de unidades anuales. Según Musk, los preparativos para esa reconversión comenzarán ya en este segundo trimestre.

El fundador de Tesla justificó la decisión de retrasar la presentación pública del diseño Optimus V3 por razones competitivas. Afirmó que sus rivales analizan fotograma a fotograma cualquier demostración para replicar lo que hace Tesla, por lo que la compañía prefiere acercar la presentación oficial al inicio real de la producción. Aun así, avanzó que el diseño V3 está casi listo y que hay algunos elementos estéticos pendientes de pulir antes de mostrarlo.

Más allá de la primera línea en Fremont, la estrategia a largo plazo apunta a Texas. Tesla está preparando una gigafábrica en el estado sureño para una segunda generación de Optimus con una capacidad de producción anual de hasta diez millones de unidades. En ese caso, la producción arrancaría en torno al verano de 2026. La escala que maneja la compañía es, en cualquier caso, difícil de ignorar: pasar de cero a diez millones de robots humanoides por año sería un hito sin precedentes en la historia de la manufactura.

Musk no escatimó en calificativos al referirse al proyecto. Lo describió como el producto más importante que Tesla ha desarrollado, y fue más allá al afirmar que probablemente sea el más relevante de todos los que ha impulsado a lo largo de su carrera. También anticipó que, en algún momento de 2026, Optimus podría empezar a ser útil fuera de las propias instalaciones de Tesla, lo que abriría el mercado a empresas y particulares.

El coste de la apuesta: el capex se dispara

Toda esta ofensiva tiene un precio. Tesla prevé triplicar su gasto de capital durante 2026, elevándolo hasta los 25.000 millones de dólares, frente a los 8.500 millones previstos para 2025. Es un salto que supera incluso las estimaciones iniciales de 20.000 millones y que generó cierta incomodidad entre los inversores. Tras recibir con optimismo los resultados trimestrales —los ingresos crecieron un 16% respecto al año anterior—, las acciones cambiaron de tendencia durante la sesión del jueves y llegaron a caer más de un 2%. Desde enero, el título acumula una caída superior al 14%.

A pesar de ello, Tesla cerró el primer trimestre con una posición de liquidez sólida: 44.700 millones de dólares entre tesorería, equivalentes de liquidez e inversiones a corto plazo, lo que le da margen para ejecutar este plan de inversiones sin depender exclusivamente de financiación externa.

Terafab, chips propios y la conexión con SpaceX

Otra de las revelaciones de la conferencia fue el proyecto Terafab, una iniciativa para construir fábricas de chips propios destinados tanto a Tesla como a SpaceX. A corto plazo, Tesla construirá una planta de investigación en su campus de Giga Texas con una inversión de 3.000 millones de dólares. La fase industrial a gran escala de Terafab recaerá inicialmente en SpaceX, que contará con Intel como socio tecnológico.

Sin embargo, Musk admitió que cualquier colaboración entre SpaceX y Tesla debe pasar por la aprobación de los consejos de administración de ambas compañías y superar un proceso formal de resolución de conflictos de interés. El propio magnate reconoció que se trata de un proceso complejo y que llevará tiempo completar las revisiones por parte de los consejeros independientes. Tesla, por su parte, mantiene una inversión valorada en 2.000 millones de dólares en SpaceX, según consta en su informe financiero del primer trimestre.

En paralelo, Musk confirmó que la compañía acaba de iniciar la producción del Cybercab y que el camión Semi arrancará pronto. Sobre el negocio tradicional de vehículos, destacó que la conducción autónoma supervisada avanza de forma notable. El contexto general que dibujó es el de una Tesla que está dejando de ser exclusivamente una empresa de coches para convertirse en una plataforma de IA, robótica y manufactura avanzada. Si Optimus llega a los plazos prometidos, la transformación será visible antes de que acabe el año.

Compartir:XFacebookWhatsAppEmail

Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

También te puede interesar