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Invertir en Bolsa: por qué salir en agosto y volver en diciembre

Las elecciones legislativas de EE.UU. y otros factores marcan la tendencia negativa del mercado hasta noviembre, seguido de una recuperación en el año siguiente.

Por Redacción El Diario Joven·jueves, 30 de julio de 2026·4 min lectura·4 vistas
Ilustración: Invertir en Bolsa: por qué salir en agosto y volver en dicie · El Diario Joven

Las elecciones legislativas estadounidenses del próximo 3 de noviembre generan incertidumbre entre los inversores que afecta a la Bolsa de Nueva York. Históricamente, en el periodo previo a estas elecciones, los mercados tienden a mostrar rentabilidades planas o negativas, especialmente durante los meses de agosto y septiembre.

Este año, el escenario político añade complejidad. Se prevé un posible cambio en la composición del Congreso, con los demócratas amenazando con recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes e incluso en el Senado, lo que aumenta la incertidumbre sobre la gobernabilidad y las políticas futuras.

Sin embargo, la continuidad de Donald Trump en la presidencia introduce elementos contrarios a esta tendencia histórica. Algunos inversores confían en que el presidente pueda tomar medidas favorables antes de las elecciones, como aliviar tensiones en Irán para reducir el precio del petróleo o influir en la Reserva Federal (Fed) para evitar subidas agresivas de tipos de interés, que podrían beneficiar al mercado.

Pero estas variables no dependen únicamente de la voluntad de Trump. La situación internacional con Irán y la política monetaria de la Fed están determinadas por múltiples factores externos que limitan la capacidad de acción unilateral del presidente. Además, la evolución incierta de tecnologías disruptivas, como la inteligencia artificial, añade otra capa de incertidumbre para los participantes en el mercado.

Los datos históricos respaldan la opción más cauta para los inversores. Según un análisis de Goldman Sachs, en las últimas décadas el índice S&P 500 ha mantenido una rentabilidad promedio cercana al 0% entre agosto y las elecciones de mitad de mandato. Barclays complementa esta visión señalando que los peores meses suelen ser agosto y septiembre, cuando la bolsa ha registrado caídas promedio del 3% desde 1930.

Un ejemplo reciente se dio en 2018 durante el último ciclo con Trump. Entonces, el S&P 500 perdió un 14% entre septiembre y diciembre y cerró el año con saldo negativo, reflejando la volatilidad y nerviosismo propios del periodo electoral.

No obstante, el optimismo para el inversor a largo plazo llega tras las elecciones. Goldman Sachs apunta que el año siguiente a las midterms es históricamente el mejor para Wall Street, con un aumento medio del 19% en el S&P 500. Deutsche Bank subraya que desde la Segunda Guerra Mundial los nueve meses posteriores a estos comicios siempre han registrado retornos positivos en el mercado estadounidense.

En definitiva, la recomendación de muchos expertos es adoptar una estrategia defensiva que implique salir de la bolsa en agosto para evitar la caída típica de los meses previos a las midterms, y volver a entrar a partir de diciembre para aprovechar la tendencia alcista que suele marcar el inicio del nuevo ciclo político.

La excepción, como señala este análisis, dependerá en gran medida del resultado electoral y de la reacción de la administración Trump frente a ese resultado, factores que podrían aliviar o profundizar la volatilidad de los próximos meses.

Para quienes siguen el mercado, monitorizar de cerca las novedades en política, la evolución del conflicto en Oriente Medio, las decisiones de la Fed y los avances en inteligencia artificial será clave para decidir el momento más oportuno para invertir o desinvertir en el corto plazo.

La prudencia y el análisis histórico proporcionan así un prisma valioso para anticipar posibles escenarios y minimizar riesgos en un periodo tan volátil como el que se abre hasta finales de año, con los ojos puestos en las elecciones legislativas y sus consecuencias para la economía global y los mercados financieros.

Para más datos sobre el comportamiento histórico del S&P 500 en años electorales, puede consultarse el informe de Goldman Sachs y los análisis de Barclays.

También es recomendable seguir las declaraciones y decisiones de la Reserva Federal y los reportes sobre las tensiones en Oriente Medio, factores que podrían influir directamente en la evolución del mercado durante los próximos meses.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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