SpaceX comenzó su primera jornada en el Nasdaq con un precio por acción de 150 dólares, un 11% por encima del precio fijado en su oferta pública inicial (OPV), que fue de 135 dólares. Apenas una hora después, sus títulos ya superaban los 165 dólares, un incremento superior al 20%, llegando incluso a alcanzar un máximo histórico de 176,5 dólares, lo que supone una subida cercana al 30%. Finalmente, cerró la sesión con una ganancia del 19,34%, situándose en 161,1 dólares.
La salida a bolsa de SpaceX, bajo el símbolo SPCX, ha sido la mayor OPV de la historia, al captar 75.000 millones de dólares gracias a la emisión de 555,6 millones de acciones. La valoración inicial de la empresa alcanzó 1,77 billones de dólares, y ya a media sesión superó los 2 billones de capitalización bursátil. Además, un 20% de las acciones se destinaron a inversores minoristas.
El debut se vivió con gran expectación y estuvo marcado por el tradicional toque de campana simultáneo, protagonizado por Elon Musk desde Texas y Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones, desde la sede del Nasdaq en Nueva York. Esta operación ubica a SpaceX entre las compañías más valiosas de Estados Unidos desde su primer día de cotización, superando a Tesla, también del grupo de Musk, y posicionándose en el octavo lugar mundial, por delante de la petrolera Aramco.
En declaraciones a sus empleados antes del estreno, Musk recordó el recorrido desde que SpaceX empezó en un pequeño almacén en El Segundo y admitió que apenas apostaba un 10% por el éxito de la compañía. En una sesión para inversores organizada por JPMorgan, defendió la valoración alcanzada y reveló que SpaceX genera beneficios desde 2015. Ahora se encuentra en una etapa de expansión que requerirá inversiones significativas para desplegar una constelación de más de 100.000 satélites destinada a comunicaciones globales y para desarrollar centros de datos espaciales orientados a aplicaciones de inteligencia artificial.
Fundada en 2002, SpaceX ha evolucionado desde su misión inicial de revolucionar el transporte espacial con cohetes reutilizables hasta convertirse en un conglomerado tecnológico con intereses en telecomunicaciones, inteligencia artificial y redes sociales, tras integrar en febrero la plataforma X, anteriormente Twitter.
Sin embargo, el éxito bursátil convive con un historial financiero que refleja pérdidas acumuladas de 41.300 millones de dólares desde su creación. Esta situación explica por qué SpaceX no será incluida de momento en el índice S&P 500, que exige un ejercicio fiscal con beneficios, aunque se espera que forme parte próximamente del Russell y del Nasdaq 100.
La OPV de SpaceX no solo marca un hito en la historia financiera por su tamaño, sino que también abre una nueva etapa para la empresa y para Elon Musk, cuya influencia en sectores estratégicos crece con fuerza. La evolución de la empresa en los próximos meses será seguida con atención por el mercado y los inversores globales interesados en la tecnología espacial y sus aplicaciones en nuevas industrias.
Puedes consultar más detalles sobre esta operación en la página oficial del Nasdaq y seguir actualizaciones en SEC.