Santander ha comenzado a negociar con los sindicatos un plan colectivo de prejubilaciones en España que podría afectar entre 2.000 y 3.000 empleados, representando hasta un 15% de su plantilla local. Esta iniciativa, la primera de estas características en más de dos décadas para el banco sin contar procesos como los ERE, busca establecer condiciones homogéneas ante la transformación digital en curso, especialmente la irrupción de la inteligencia artificial.
El inicio del proceso de negociación coincidió con la constitución de una mesa de diálogo entre la entidad financiera y los sindicatos, con una próxima reunión programada para el 2 de julio. Se espera que el acuerdo esté cerrado alrededor del 15 de julio para comenzar su aplicación en septiembre. La adhesión al plan será voluntaria, aunque Santander dispondrá de un derecho de veto que podría limitar ciertas salidas.
Hasta ahora, el banco optaba por prejubilaciones negociadas individualmente, que en 2025 implicaron la salida de más de 800 empleados con prestaciones que oscilaban entre el 63% y el 69% del salario bruto anual. El nuevo plan marco reforzaría la flexibilidad en una etapa en la que la entidad prevé cambios importantes provocados por la automatización y la inteligencia artificial, que podrían generar excedentes difíciles de estimar.
La edad mínima para acogerse a estas prejubilaciones estaría situada alrededor de los 57 o 58 años, con un periodo de adhesión de tres años, ampliando así el plazo habitual. Las medidas alcanzarán tanto la red de oficinas como los servicios centrales del banco en la Ciudad Financiera de Boadilla y la sede de Luca de Tena en Madrid.
Actualmente, la plantilla de Santander en España suma 20.132 empleados, según cifras de mayo de 2024. Los sindicatos reivindican que la edad de adhesión pueda bajar hasta los 55 años, un colectivo que representa un cuarto de la plantilla, y pretenden mejorar las condiciones de prejubilación establecidas en el ERE de 2020. En aquel acuerdo, los empleados mayores de 50 años podían prejubilarse con una retribución equivalente al 65% del sueldo multiplicado por seis años, y un tope de 320.000 euros, más incentivos por voluntariedad.
Esta apuesta por una salida ordenada y colectiva contrasta con recientes planes adoptados por otros bancos como Sabadell y Unicaja, que establecieron topes máximos de salidas. Santander, en cambio, opta por un marco sin cupos formales, que puede adaptarse a cambios estratégicos y mayor o menor cierre de sucursales, siempre con el objetivo de ganar margen de maniobra ante la disrupción tecnológica.
La llegada de la inteligencia artificial al sector financiero español sigue generando incertidumbre sobre el futuro del empleo. A nivel global, Santander ha recortado más de 11.000 puestos en el último año, un 6% de su plantilla total, después de aplicar procesos de automatización y simplificación. Héctor Grisi, CEO de la entidad, reconoció que la reducción de personal responde a la necesidad de ajustar recursos con esas nuevas tecnologías.
El impacto de la IA no es exclusivo de Santander. Otros gigantes financieros como Standard Chartered y HSBC han anunciado severos ajustes en sus plantillas, con miles de despidos vinculados a la automatización. Según análisis de Morgan Stanley, hasta un 10% de los empleos bancarios mundiales podrían estar en riesgo antes de 2030. En España, estimaciones de Funcas sugieren que la banca podría perder entre 25.000 y 40.000 empleos en la próxima década, aunque se compensaría en parte con la creación de nuevos perfiles tecnológicos.
Desde 2008, el sector financiero español ha reducido su plantilla en un 40%, lo que equivale a la totalidad de la plantilla actual de empresas como Mercadona. Mientras bancos como ING y Bankinter han mantenido o aumentado empleo, otros como CaixaBank concentran una cuarta parte de los profesionales bancarios del país y apuestan ahora por atraer talento tecnológico, contratando cientos de ingenieros para adaptarse a la nueva realidad digital.
El plan de prejubilaciones de Santander refleja así un contexto complejo para el empleo en la banca, donde la innovación tecnológica impulsa recortes al tiempo que demanda nuevos perfiles que preparen a las entidades para un futuro digitalizado y competitivo.
Para más detalles sobre la situación laboral y tecnológica en la banca española puedes consultar los informes de Funcas y las últimas presentaciones del grupo Santander relativas a sus resultados y planes estratégicos.