Santander y Mapfre han elevado notablemente la concesión de hipotecas inversas durante 2025, un producto que todavía suscita desconocimiento en el mercado español. La sociedad conjunta que crearon a finales de 2023 cerró el año con 265 préstamos concedidos, un aumento del 38,7% respecto al ejercicio anterior.
Según el Consejo General del Notariado, en España se formalizaron 499 hipotecas inversas en total durante 2025. Esto sitúa la cuota de mercado de la alianza Santander-Mapfre en torno al 53%, ligeramente por debajo del 62% registrado en 2024. El volumen de préstamos concedidos ascendió a 25,31 millones de euros, y la empresa mantiene compromisos de disposición futura por otros 67,53 millones.
El perfil mayoritario de los clientes se encuentra entre los 80 y 90 años, aunque la compañía también formaliza contratos con mayores de hasta 100 años. La actividad se ha distribuido por casi todas las comunidades autónomas, destacando Madrid, que representa el 43% del balance, mostrando la relevancia económica de esta región en el negocio.
El tipo de interés medio de estas hipotecas se consolidó en un 5,99%, idéntico al que tenían cuando la modalidad se lanzó hace más de dos años. Cabe destacar que todas las operaciones se clasifican con riesgo normal, sin indicios de deterioro en la cartera. La relación entre el saldo dispuesto y el valor del inmueble en garantía (LTV) permaneció estable, con un 8,59% a cierre de 2025, similar al 8,99% del año anterior. Si se consideran la esperanza de vida del cliente y las disposiciones futuras, esta tasa asciende al 57,47%.
La joint venture ha marcado tres hitos clave durante el año pasado. Primero, ha garantizado la experiencia del cliente, asegurando una atención consistente y satisfactoria en el proceso de venta. Segundo, ha reforzado su equipo comercial especializado y optimizado el soporte operativo mediante mejoras tecnológicas y una selección más rigurosa de proveedores.
Finalmente, la sociedad ha intensificado su presencia en publicidad y comunicación para combatir el bajo conocimiento del producto en España. El gasto en publicidad aumentó un 153%, hasta alcanzar 530.000 euros. A pesar de este esfuerzo, la empresa cerró 2025 con pérdidas por 3,91 millones, condicionadas aún por el limitado volumen de negocio y los costes asociados a la administración y otras partidas. No obstante, mantiene un capital regulatorio sólido, en el 52,55%.
La hipoteca inversa se ha convertido en una opción creciente para personas mayores que quieren transformar su vivienda en liquidez sin necesidad de venta inmediata. Según análisis recientes, esta fórmula responde a cambios demográficos y una mayor necesidad de financiación en la tercera edad. Sin embargo, la complejidad y ciertas limitaciones hacen crucial una mayor educación financiera para su expansión, cuestión que Santander y Mapfre intentan resolver con su inversión en publicidad.
La evolución del sector apunta a un crecimiento progresivo, vinculado a la ampliación del conocimiento del producto y la adaptación a regulaciones específicas. La experiencia de esta joint venture puede servir como referencia para futuros jugadores que contemplen entrar en este nicho emergente del mercado financiero español.
En definitiva, Santander y Mapfre están consolidando un negocio con gran potencial de crecimiento, aunque todavía con necesidad de inversión y educación para popularizar la hipoteca inversa entre sus clientes potenciales.
Para más detalles sobre el impacto de la hipoteca inversa en el mercado español puede consultarse el informe completo del Consejo General del Notariado sobre préstamos hipotecarios, que proporciona un marco actualizado del sector y las tendencias actuales aquí.
Asimismo, la información financiera oficial de la joint venture está disponible en los informes de resultados presentados por Santander y Mapfre dentro de sus comunicaciones corporativas, accesibles públicamente en sus respectivos sitios web oficiales.