La Superfinal de la Copa del Mundo de waterpolo reunirá del 22 al 26 de julio de 2026 en Sidney, Australia, a las ocho mejores selecciones masculinas del mundo, entre ellas la española. El equipo español, vigente campeón tras su triunfo en Montenegro el año pasado, aspira a repetir el éxito. Miguel de Toro, uno de sus jugadores más destacados, asegura que viajan con la "ambición y la convicción de ganar" el torneo. Para él, no tiene sentido disputar la competición si no se parte con el objetivo de lograr el título.
España comenzará la competición directamente en cuartos de final, debutando contra la selección anfitriona, Australia. Esta eliminación directa desde el inicio obliga a no cometer errores, siendo clave la experiencia acumulada en torneos similares. De Toro subraya que deberán activar la mentalidad competitiva desde el primer momento, cuidando la alimentación y el descanso desde su llegada al país.
El jugador sevillano afronta esta Superfinal mientras se prepara para un nuevo reto de club con el CN Sabadell, tras varias temporadas jugando en el extranjero. La selección española llega a Sidney tras conquistar la División 1 de la Copa del Mundo, aunque con el recuerdo negativo del último Europeo donde acabaron quintos, un puesto poco habitual para un equipo acostumbrado a luchar por medallas. De Toro reconoce que fue extraño no estar en semifinales, pero insiste en que el foco está ahora en este torneo y en conseguir el mejor resultado posible.
Este torneo tendrá la particularidad de la ausencia de varios jugadores clave en el conjunto español, como Alberto Munárriz, Álvaro Granados y Marc Larumbe. Estas bajas obligan al equipo a reajustar estructuras y responsabilidades, aunque De Toro confía en la capacidad de adaptación y en la calidad del grupo. La figura del boya, posición en la que coinciden Roger Tahull y él mismo, cobrará un rol más importante en la ofensiva española. Ambos estarán llamados a asumir mayor protagonismo y liderar el ataque del equipo.
Las bajas además abren la oportunidad a la incorporación de jugadores que darán sus primeros pasos en una gran competición internacional. El guardameta Dídac García ocupará lugar en la portería junto a Unai Aguirre, en sustitución de Edu Lorrio, fuera por lesión. También debutarán Gerard Gil, Pep Bonet, Max Casabella y Pol Prat, quienes se incorporan con la intención de ganar protagonismo de cara al futuro de la selección.
La Superfinal de Sidney representa para España una gran oportunidad de seguir consolidándose en la élite del waterpolo mundial, poniendo a prueba la capacidad de adaptación y el talento renovado del equipo. La competición será una batalla sin margen de error desde el primer partido, con la mirada puesta en la defensa del título. Las expectativas son altas y el compromiso del equipo es total en esta que es una de las citas más importantes del calendario deportivo internacional.
Para más información puedes consultar los detalles oficiales en la web de la Federación Española de Natación y el calendario oficial de la FINA.