La apuesta por la digitalización ya no es una opción para la banca, sino una necesidad imperante para mantenerse competitiva. Santander ha avanzado decididamente en este terreno al incorporar la inteligencia artificial (IA) en múltiples áreas de su actividad diaria, con el objetivo de mejorar sus procesos y ofrecer un mayor valor añadido tanto a sus clientes como a sus empleados.
La entidad presidida por Ana Botín ha situado la IA como pilar fundamental dentro de su estrategia global. Bajo el lema “Data & AI First”, Santander pretende que cada proceso, interacción y decisión dentro de la organización esté respaldada por datos inteligentes y automatización avanzada. Esto implica una transformación no solo tecnológica, sino también cultural, con la intención de convertirse en un banco nativo en IA.
Actualmente, más de 185.000 empleados de Santander en todo el mundo cuentan con acceso a herramientas basadas en inteligencia artificial. Entre ellas destaca el despliegue a gran escala de ChatGPT Enterprise, desarrollado por OpenAI, que ha sido integrado a lo largo de 2023 con la ambición de que al menos el 15 % de la plantilla utilice esta solución para optimizar sus tareas diarias. Además, Santander también emplea otras tecnologías avanzadas como Claude, de Anthropic, y Gemini, el asistente virtual de Google. Esta estrategia multiproveedor garantiza acceso a diferentes tecnologías según las necesidades específicas de cada área.
No se trata solo de facilitar el acceso a las herramientas, sino de asegurar que toda la plantilla se familiarice e incorpore estas tecnologías a su rutina. Por ello, Santander ha puesto en marcha programas formativos obligatorios destinados a empleados de todos los niveles y edades. La finalidad es que el personal entienda cómo usar estas soluciones para reducir tiempos en tareas repetitivas y complejas, liberando más de 100.000 horas de trabajo al año, según cálculos internos del banco.
El impacto de esta integración tecnológica ya es tangible. Santander ha reportado incrementos en productividad que oscilan entre el 20 % y el 30 % en ciertos procesos, mientras que el banco cerraba el primer trimestre con aproximadamente 35 millones de euros generados en valor de negocio derivados de la implantación de estas herramientas. Se espera que esta cifra crezca significativamente durante el segundo trimestre, con el objetivo de alcanzar 200 millones de euros para finales de 2026 y superar los 1.000 millones entre 2026 y 2028, conforme al plan estratégico vigente.
Santander y la digitalización como motor de crecimiento
Esta estrategia también se alinea con los movimientos corporativos recientes de Santander, que han consolidado su presencia en mercados clave con adquisiciones y cesiones estratégicas. La adquisición de Webster Bank en Estados Unidos y TSB en Reino Unido, junto a la salida del mercado polaco, reflejan su enfoque en potenciar su posición en geografías maduras. La digitalización y la IA son vistas como herramientas clave para mantener la solvencia y resistencia frente a fluctuaciones económicas.
El banco entiende que esta transformación digital, liderada por la inteligencia artificial, permitirá no solo mejorar su rendimiento operativo, sino también ofrecer servicios más personalizados y seguros a sus clientes. Los sistemas de IA aplicados en Openbank, su banco digital, procesan anualmente cerca de 100.000 alertas para prevenir el blanqueo de capitales, destacando la relevancia de la tecnología en la seguridad financiera.
Una mirada al futuro con inteligencia artificial
Santander también aplica la IA en el desarrollo de software, con unas 17.000 personas de la plantilla implicadas directamente, lo que supone una apuesta por la innovación interna y la mejora continua. Los 280 robots de automatización de procesos suman eficiencia y minimizan errores en operaciones de producción, evidenciando un cambio profundo en la manera en que el banco opera.
La escala y el tamaño de Santander facilitan la inversión en tecnología, un factor que la entidad aprovecha para mantener su liderazgo y competitividad. Así, se plantea un futuro en el que la digitalización será su músculo para generar valor sostenible en todos los mercados donde esté presente.
Esta tendencia encaja en el contexto global de la banca, donde la adopción masiva de inteligencia artificial es crucial para responder a un entorno cada vez más exigente y dinámico. Según informes recientes del sector, las instituciones que integran IA en su modelo operativo reportan mejoras significativas en eficiencia, reducción de costes y satisfacción del cliente, reiterando que estar a la vanguardia tecnológica es vital para ganar la carrera del siglo XXI.
Santander, con su firme compromiso y resultados preliminares, sienta un precedente relevante en el sector español y global, evidenciando que la inteligencia artificial no es solo una promesa, sino un motor real de transformación y crecimiento en la banca contemporánea.