Santander obtuvo más de 6,5 millones de euros en 2023 gracias al alquiler de espacios en sus sedes de España y la explotación del campo de golf de la Ciudad Financiera.
Esta cifra corresponde al primer año completo de actividad del vehículo creado para administrar centralizadamente los inmuebles y servicios asociados del grupo en España. La entidad bancaria busca consolidar esta línea como una fuente complementaria de ingresos para autofinanciar los gastos operativos.
El banco está rentabilizando la capacidad infrautilizada de sus instalaciones mediante la organización de eventos para clientes y proveedores, una estrategia aplicada en la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid), la sede corporativa, y las oficinas centrales de Santander España en la calle Luca de Tena de Madrid.
Además del alquiler de las oficinas y espacios para eventos, la entidad capitaliza sus instalaciones deportivas, abiertas al público desde 2016. El campo de golf ha experimentado un crecimiento destacado, con una captación de 13.000 clientes únicos el año pasado, mientras que el centro deportivo mantiene un elevado nivel de uso con 1.700 usuarios activos y casi 5.000 en áreas exteriores.
Estos ingresos externos representan el 7,2% de los gastos de mantenimiento y operación de la plataforma inmobiliaria, cuyas erogaciones totales alcanzaron 90 millones de euros en 2023. De esta partida, más de 40 millones se destinaron al mantenimiento de los inmuebles y 12 millones a servicios de vigilancia.
La plataforma cuenta con 265 empleados, cuyo coste de personal ascendió a casi 23 millones de euros, reflejando la importancia operativa y el tamaño de la gestión inmobiliaria del banco.
En el contexto inmobiliario en España, Santander también destaca la rehabilitación de su histórica sede en Cantabria, que tras seis años de obras se convertirá el 7 de septiembre en "Faro Santander", un proyecto cultural gestionado por la Fundación Santander. Esta iniciativa busca transformar el edificio en un espacio cultural abierto a la sociedad, diversificando así el uso de sus activos.
Por otro lado, Santander impulsa grandes desarrollos inmobiliarios internacionales. En Miami, invertirá 550 millones de euros para construir un nuevo centro corporativo: un rascacielos de 41 plantas que se levantará en la Avenida Brickell, con apertura proyectada para 2029. Esta acción sustituirá las actuales oficinas del banco en esa localización.
En Brasil, Santander negocia la venta de su sede actual en São Paulo al fondo Brookfield, por un valor estimado de 393 millones de euros (2.300 millones de reales). El edificio fue adquirido en 2008 por 181 millones de euros y cuenta con 28 plantas y más de 55.000 metros cuadrados.
La venta responde al traslado previsto para 2028 a nuevas instalaciones que la entidad está construyendo junto a la firma estadounidense GTIS Partners. El nuevo complejo, a 1,5 kilómetros de la sede actual, incluirá tres torres de oficinas conectadas y cuatro niveles de estacionamiento, además de otros servicios modernos.
Santander permanecería en régimen de alquiler en el inmueble hasta finalizar la construcción y mudanza. Esta operación inmobiliaria refleja la estrategia del banco de optimizar sus activos corporativos y financiar parte de sus gastos.
Asimismo, el banco inaugurará el próximo año una nueva sede en Chile, diseñada como un campus urbano que integra oficinas con espacios multiusos y servicios para empleados y clientes, siguiendo la línea de proyectos similares en Reino Unido, donde en Milton Keynes cuenta con un complejo que alberga su centro tecnológico y diversos locales comerciales y sociales.
Estas iniciativas forman parte del plan de Santander para modernizar y diversificar su infraestructura, impulsando la eficiencia y la generación de ingresos mediante el alquiler y otros usos mixtos de sus propiedades.
El avance de estas estrategias inmobiliarias se inscribe en un momento en que las entidades financieras europeas buscan optimizar sus estructuras tras la crisis del sector y la transformación digital, buscando nuevas vías para mejorar la rentabilidad en un entorno competitivo.
Santander apuesta así por una gestión más activa y multifuncional de su patrimonio, con el doble objetivo de autofinanciar gastos y apostar por proyectos urbanos que involucren a las comunidades locales y clientes.
Para más información sobre los planes internacionales de Santander, se puede consultar el informe anual de la entidad o seguir las noticias publicadas en medios especializados como el Diario Financiero de Brasil o expansion.com.
Este modelo de ingresos alternativos y la renovación inmobiliaria consolidan a Santander como un ejemplo en la banca que integra su negocio financiero con la explotación eficiente de sus recursos no financieros.