Sabadell ha dado un paso importante hacia la recuperación de su transparencia financiera, que se había visto comprometida tras la oferta pública de adquisición (opa) hostil lanzada por BBVA en mayo de 2024. El banco vuelve a publicar el coste de sus recursos de clientes en España, un dato fundamental para inversores y analistas, aunque mantiene en secreto la distribución accionarial debido a las distorsiones provocadas por un megadividendo extraordinario.
Hasta marzo de este año, Sabadell pagaba un 0,59% de interés medio por los depósitos en España, cifra que ahora ha decidido hacer pública después de casi dos años sin informar al detalle sobre esta partida. Durante 2024 y 2025, en plena batalla contra BBVA, el banco optó por ocultar este dato estratégico para dificultar la evaluación de sus rivales y minimizar el impacto de la opa.
No obstante, la información sobre la estructura accionarial sigue siendo un territorio vedado. La última cifra oficial, correspondiente a marzo de 2022, reflejaba que el 47% del capital estaba en manos de minoristas, un dato clave para la defensa del banco ante la oferta hostil. Desde entonces, Sabadell ha dejado de publicar el desglose de su accionariado debido a la compleja situación generada por la opa y el inminente pago de un dividendo extraordinario de 50 céntimos por acción, derivado de la venta de TSB a Santander, que suma un desembolso total de 2.460 millones de euros.
Este megadividendo ha creado una distorsión en la estructura de accionistas, ya que quienes poseían acciones prefieren retenerlas para cobrar dicho abono antes de decidir sobre su posición. Por ello, las fuentes del banco aseguran que mantener oculta la distribución del capital es una medida temporal hasta que el dividendo se haga efectivo y la situación se normalice.
Según declaraciones de ex directivos, como el ya ex consejero delegado César González-Bueno, el peso del accionariado minorista ha variado poco durante esta etapa de incertidumbre, y ellos confían en la estabilidad de este núcleo duro de inversores particulares, que consideran fundamental para la continuidad del banco como entidad independiente.
La reapertura del dato del coste de depósitos tiene un impacto mayor para el mercado. Este parámetro es analizado con atención porque revela cómo el banco está gestionando su pasivo, especialmente tras la contratación masiva de clientes digitales. Para Sabadell, la campaña de captación digital, que ha incrementado la base en más de 600.000 usuarios, ha supuesto un aumento muy limitado de costes, de apenas dos puntos básicos en el coste medio del pasivo, una cifra que consideran testimonial.
El coste del 0,59% que paga Sabadell por sus depósitos en España sitúa al banco en línea con otros grandes competidores: Santander registra un 0,56%, BBVA un 0,58%, mientras que Bankinter alcanza el 0,81%. Por debajo se encuentran Unicaja y CaixaBank, con un 0,45% y 0,51% respectivamente.
La transparencia recuperada en el coste de los depósitos responde al interés del banco por demostrar que la estrategia de captación durante la opa no disparó sus gastos y que el negocio sigue bajo control. Al mismo tiempo, el mantenimiento del secreto en la distribución accionarial refleja la prudencia ante movimientos de capital pendientes e impactos extraordinarios que podrían alterar la percepción de los inversores.
El seguimiento de estas cifras será clave en los próximos meses para evaluar la evolución de Sabadell tras la intensa batalla financiera que ha enfrentado con BBVA, y para entender cómo se reequilibra su estructura de capital y pasivo en un contexto marcado por movimientos de fondo y estrategias competitivas agresivas.
Para ampliar información sobre análisis financiero de bancos en España, pueden consultarse las publicaciones de el Banco de España o los informes del sector financiero en CNMV.