El Consejo de Ministros ha aprobado el encargo a Red Eléctrica (REE), filial de Redeia, del desarrollo del proyecto hidroeléctrico de bombeo de Güímar en Tenerife. Está previsto que la instalación entre en funcionamiento a mediados de la próxima década y contribuya a la descarbonización del sistema energético que conecta Tenerife y La Gomera, según informó el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard.
Este anuncio reabre un capítulo de controversia entre REE y las grandes compañías eléctricas españolas, especialmente Iberdrola y Endesa, que históricamente han dominado la generación y almacenamiento de energía en Canarias. La asignación de este proyecto a REE ha generado tensiones, ya que estas empresas ven en el movimiento una incursión en un ámbito que tradicionalmente consideraban propio.
La central de bombeo de Güímar, con una inversión valorada en aproximadamente 1.000 millones de euros, operaría bajo un sistema similar al que actualmente se construye en Gran Canaria, conocido como el Salto de Chira. Este tipo de centrales hidráulicas funcionan de manera bidireccional: cuando hay un exceso de producción eléctrica a bajo coste, usan esa energía para bombear agua hacia un depósito elevado. Posteriormente, cuando se requiere electricidad, liberan esa agua para generar energía de forma hidráulica.
Durante años, Iberdrola y Endesa han cuestionado la intervención de REE en este sector, que hasta ahora gestionaba en monopolio la red de alta tensión, debido a su incursión en la generación hidráulica, un negocio codiciado por la competencia. El reciente encargo del Gobierno a REE para la construcción de la central de Güímar ha exacerbado esta disputada competencia, que coincide con un clima particularmente tenso tras las acusaciones de Iberdrola y Endesa hacia REE por el apagón sufrido el año pasado.
Este rechazo empresarial, sin embargo, no ha frenado el apoyo institucional. En Bruselas, se ha permitido a REE su participación en este proyecto dada la necesidad urgente de reforzar el sistema energético insular y avanzar en la eliminación progresiva de centrales térmicas de fuelóleo, uno de los objetivos ambientales prioritarios para la región.
Según los responsables del Ministerio para la Transición Ecológica, la central de Güímar podría generar un ahorro anual en costes de producción eléctrica cercano a los 200 millones de euros, lo que significaría la amortización de la inversión en algo más de cinco años. Además, se estima que la instalación podría cubrir aproximadamente un tercio de la demanda eléctrica de Tenerife mediante el almacenamiento del excedente producido por parques eólicos y solares, protegiendo la estabilidad del sistema y mejorando la integración de renovables.
Paralelamente, el Ministerio ha iniciado la tramitación de un nuevo concurso para adjudicar hasta 820 megavatios en instalaciones eléctricas en las regiones no peninsulares —Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla—. Este concurso busca abrir la competencia en la generación eléctrica, permitiendo a centrales existentes modernizarse y ampliar su capacidad renovable o a nuevas instalaciones entrar con tecnologías de almacenamiento, como baterías. En este marco, se pretende debilitar la posición mayoritaria de Endesa en estas áreas y fomentar una oferta más diversificada.
La apuesta por la hidroeléctrica de bombeo refleja el interés del Gobierno por reforzar la red insular con sistemas que garanticen un suministro estable y limpio. Red Eléctrica, tradicionalmente responsable de la gestión de las redes, amplía así su papel en la producción y almacenamiento de energía, una tendencia que cambia el mapa energético tradicional, especialmente en territorios con fuertes retos de integración renovable como las islas.
El balance final de esta transformación dependerá de la capacidad de las partes implicadas para cooperar y competir en un mercado que cambia con rapidez, demandando soluciones innovadoras que impulsen la transición energética de manera eficaz y sostenible. La central de Güímar es una pieza clave en esta estrategia y el resultado tendrá implicaciones para toda la política energética insular en los próximos años.
Para conocer más detalles sobre la transición energética en Canarias puede consultarse la web del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y sobre la estrategia específica de REE en este ámbito en Red Eléctrica.