La reciente reanudación de los ataques estadounidenses contra Irán ha puesto a prueba la incipiente recuperación del tráfico aéreo entre España y Oriente Próximo, una región clave para las conexiones entre Europa y Asia. Las principales aerolíneas del Golfo Pérsico, como Qatar Airways, Emirates y Etihad, que concentran la mayor parte de vuelos en este corredor, ya operan frecuencias iguales o superiores a las de 2025, antes del deterioro provocado por los conflictos recientes.
En lo que va de 2026, aproximadamente 1,14 millones de pasajeros se han desplazado entre España y países del Golfo, según datos de Aena. La evolución refleja una recuperación acelerada tras el desplome del tráfico en marzo, cuando la actividad se redujo un 71%, seguido de un recorte del 60% en abril y un 33% en mayo. Los datos preliminares apuntan a que esta tendencia de crecimiento se mantendrá durante el verano.
Qatar Airways ha aumentado sus vuelos semanales con España a 49, cuatro más que en 2025, cubriendo destinos principales como Barcelona, Madrid y Málaga con hasta tres frecuencias diarias en algunas ciudades. Su red global incluye 160 destinos, de ellos 41 en Europa, lo que la convierte en la mayor operadora entre ambos mercados. La aerolínea reporta un alza continua en la demanda desde Europa hacia Asia, con especial interés en destinos como Japón, y una mejora progresiva en los índices de ocupación.
Los principales aeropuertos de la región que concentran este flujo son Hamad International de Doha con un 32% del tráfico, seguido de Dubái (24%), Abu Dabi (17%) y Tel Aviv (16%). Les siguen en menor medida Yedá, Kuwait y Amán. Esta diversidad de puntos de conexión refuerza la importancia estratégica del Golfo y Oriente Próximo como puente aéreo para Europa.
En la segunda semana de julio, están previstas 199 frecuencias semanales entre España y Oriente Próximo, cifra que supera en 15 la del mismo periodo del año pasado y en 28 la registrada antes de la escalada de violencia en Irán a principios de año, según la consultora OAG. A nivel europeo, la oferta total de vuelos se sitúa ligeramente por encima respecto a febrero, aunque con una ligera caída anual.
Emirates también ha logrado recuperar su capacidad previa, con tres vuelos diarios a Barcelona —que conecta con Ciudad de México— y dos diarios a Madrid. La aerolínea opera ya en 140 destinos, casi la totalidad de su red internacional.
Etihad, con un operativo más modesto, mantiene 14 frecuencias semanales a Madrid, 11 a Barcelona, además de rutas a Málaga y Palma, estas últimas inauguradas este verano. Según Javier Alija, vicepresidente de ventas, la aerolínea opera con una capacidad un 10% superior a la de 2025 y alcanzan un 90% de ocupación en sus vuelos. El crecimiento incluye la apertura de nuevas rutas, como la de Riyadh Air, que desde julio comenzará vuelos desde Riad a Málaga y Madrid, reforzando la conectividad con España.
Iberia ha retomado la ruta a Doha el 3 de julio con tres vuelos semanales, frente a la frecuencia diaria anterior a la crisis, pero su filial Iberia Express permanece sin operar vuelos a Tel Aviv. Air Europa regresó a Israel el 29 de mayo, mientras Iberia Express no prevé hacerlo antes de septiembre. Vueling mantiene suspendidas sus conexiones con Tel Aviv, Amán y Beirut desde 2023, en sintonía con la volatilidad regional.
Esta recuperación se produce en un contexto geopolítico complejo. El Golfo Pérsico y Oriente Próximo han sido tradicionalmente zonas vulnerables a conflictos con impacto directo en el tráfico aéreo, como se evidenció durante las guerras del Golfo o episodios recientes en Israel y áreas vecinas. La resiliencia de estas aerolíneas, que representan un papel clave en la interconexión mundial, se demuestra en su rápida capacidad de adaptación y reactivación pese a estas tensiones.
Los expertos del sector valoran positivamente que, pese a la inestabilidad, la apetencia por los viajes internacionales y de negocios sigue firme, impulsada por la sólida demanda europea hacia Asia y Oriente Próximo. Las garantías de seguridad, la ampliación de rutas y la mejora del servicio también contribuyen a restaurar la confianza del pasajero.
Paralelamente, estas compañías están enfocando inversiones y estrategias de crecimiento para consolidar su posición como centros neurálgicos de tráfico global. En este sentido, la aparición de nuevas aerolíneas, como Riyadh Air, y el aumento de frecuencias reflejan un mercado en expansión, con altos niveles de ocupación y potencial de recuperación a corto plazo.
En definitiva, el tráfico aéreo entre España y Oriente Próximo experimenta una recuperación significativa después del impacto de los conflictos y la pandemia, aunque sigue sujeto a los riesgos derivados de la volatilidad política y militar en la región. La evolución de los próximos meses revelará si esta tendencia se confirma como un nuevo ciclo de normalización o si las tensiones exteriores vuelven a frenar la progresión.
Para más información sectorial puede consultarse el análisis de la consultora OAG, los datos oficiales de Aena y los informes de las propias aerolíneas involucradas, como Qatar Airways y Etihad.