Las tarifas para cruzar el Canal de Panamá han alcanzado niveles históricos en agosto, impulsadas por el descenso del nivel del agua causado por un fenómeno de El Niño más intenso y la creciente demanda vinculada al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Desde finales de febrero, cuando comenzaron los ataques sobre Irán y el Estrecho de Ormuz quedó cerrado, la demanda de paso por el canal se ha disparado. Esto ha elevado las subastas diarias para reservar espacios en las esclusas clave a un promedio de 1,1 millones de dólares, más de 16 veces el coste del mismo período en 2023.
El fenómeno meteorológico de El Niño, que afecta la superficie del Océano Pacífico, ha provocado una reducción en el volumen de agua disponible. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), esta ola de calor oceánica está generando sequías severas que perjudican la capacidad del canal para soportar el tráfico marítimo habitual, limitando la carga que puede transportar cada buque y la cantidad de franjas horarias disponibles.
Ross Griffith, responsable de precios de flete para las Américas en Argus, señala que la bajada constante del nivel del agua en el lago Gatún del canal es una anomalía para esta época del año. Esta situación afectó anteriormente a ríos europeos como el Rin y el Danubio, causando cancelaciones y desvíos en la logística fluvial.
El cierre del Estrecho de Ormuz, principal ruta para el 20% del petróleo mundial, ha forzado a importadores asiáticos a elegir la costa del Golfo de Estados Unidos para comprar crudo, aumentando así la presión sobre el Canal de Panamá y elevando su demanda y los precios de tránsito.
Las subastas para las esclusas Neopanamax y Panamax, que admiten barcos de grandes dimensiones, han alcanzado picos de 3,78 y 2,63 millones de dólares, respectivamente. No obstante, gran parte de los grandes operadores reservan franjas horarias con antelación a tarifas fijas, más bajas que las de las subastas, mientras que hasta un 30% del tráfico se corresponde con pasajes asignados de forma directa en las pujas diarias.
La Autoridad del Canal de Panamá impuso en julio limitaciones al calado máximo de los buques, reduciendo la profundidad que pueden ocupar, lo que obliga a estos a transportar menos carga. Este ajuste conlleva un aumento en las tarifas y ha generado acumulación de barcos a la entrada de la vía, alcanzando los 113 esperando el 3 de agosto frente a 40 en enero.
Estos límites de calado, que pasarán a ser de 14,3 metros para las esclusas Panamax a partir de septiembre, se han establecido ante el descenso del nivel del lago artificial Gatún, actualmente por debajo de la media histórica de 1965 a 2022 y con proyecciones a la baja para los próximos meses.
La propia Autoridad del Canal asegura que las tarifas millonarias en las subastas reflejan fluctuaciones del mercado y no una política tarifaria estable. Agregan que las restricciones actuales no reducirán el número de transbordos diarios, aunque no descartan nuevas medidas si las condiciones siguen empeorando.
El Canal de Panamá desempeña un papel crítico en el comercio marítimo global, por lo que la combinación de factores meteorológicos extremos y tensiones geopolíticas está generando un impacto considerable en costos y logística, afectando a las cadenas de suministro internacionales y la economía global.
Para consultar más detalles sobre el fenómeno El Niño y sus efectos en la navegación, se puede visitar la web oficial de la NOAA. Además, los precios actuales y restricciones del Canal se actualizan frecuentemente en el sitio de la Autoridad del Canal de Panamá.
El seguimiento de esta situación es clave para anticipar posibles alteraciones en las rutas comerciales y entender el impacto del cambio climático junto con los conflictos internacionales en las infraestructuras críticas del transporte marítimo.