La fotografía tomada por Robert Capa en 1936, donde varios niños juegan frente a un edificio severamente dañado por metralla, se convirtió en un icono mundial de la vulnerabilidad civil en la guerra. Este edificio, Peironcely 10, ubicado en el barrio madrileño de Entrevías, es también un testimonio histórico y social que hoy sigue vigente.
Construido en 1927 como vivienda obrera, el inmueble atravesaba un gran deterioro al llegar el siglo XXI. En 2017, se solicitó su demolición pese a que aún albergaba a 13 familias, con 14 menores viviendo en condiciones precarias. Ante esta situación, surgió la Plataforma Salva Peironcely 10, impulsada por la Fundación Anastasio de Gracia, cuyo objetivo era proteger el inmueble por su valor histórico y garantizar un realojo digno para los residentes.
En esta iniciativa se involucró pro bono la oficina de Ashurst en Madrid, con la abogada Amelia Fontán liderando el complejo proceso jurídico. La normativa sobre derecho de realojo en España es limitada y poco desarrollada en la jurisprudencia, pero el equipo legal elaboró un informe exhaustivo que fue clave para el proceso. Finalmente, en marzo de 2021, la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) proporcionó viviendas adecuadas, poniendo fin al realojo.
Paralelamente, se libró una intensa batalla para evitar la demolición de Peironcely 10. El Ayuntamiento de Madrid optó por la expropiación en 2021, pagando un justiprecio de 870.000 euros para compensar al propietario y así conservar el edificio. Esta medida legal se complementó con trámites para proteger el inmueble, entre ellos un expediente para su inclusión en el Catálogo de Elementos Protegidos, que valoró tanto su arquitectura como su importancia simbólica ligada a la memoria de las víctimas civiles de la guerra.
El proceso encontró obstáculos, como el rechazo inicial de la Comunidad de Madrid para declarar a Peironcely 10 Bien de Interés Patrimonial. La plataforma respondió presentando recursos y continuó ejerciendo presión para salvaguardar el edificio. Finalmente, en 2019, el Ayuntamiento aprobó su protección integral.
Hoy, Peironcely 10 enfrenta una nueva etapa con la propuesta de convertirlo en el Centro Robert Capa, un espacio dedicado a interpretar los bombardeos aéreos sufridos por Madrid durante la Guerra Civil. Este proyecto cuenta con el respaldo de destacadas instituciones académicas tanto nacionales como internacionales y aspira a que Madrid forme parte de la Red Europea de Memoria vinculada a la obra del fotógrafo.
Aunque este plan sigue en pausa, el compromiso con la preservación de Peironcely 10 ha obtenido reconocimientos recientes como su declaración oficial como Lugar de Memoria Democrática, publicada en el BOE el 11 de junio de 2024.
Noventa años después de la icónica instantánea, Peironcely 10 se mantiene como un recordatorio tangible de cómo la historia se ancla en los espacios y la importancia de defender la paz, un mensaje vigente en contextos actuales de conflictos como los de Ucrania o Gaza. Según Uría Fernández, coordinador de la plataforma, "la paz es una construcción frágil que debemos proteger cada día".
Para profundizar en la historia de Peironcely 10 y la memoria histórica en Madrid, puede consultarse el archivo del Ayuntamiento de Madrid y las iniciativas de la Fundación Anastasio de Gracia.