El mercado de compraventa de proyectos de energías renovables en España ha sufrido un desplome de hasta el 40% en sus precios desde el punto álgido en 2021, según el último informe Energy Pulse de la consultora Álvarez & Marsal. Este cambio responde a la saturación del mercado, la sobredimensión de proyectos y un giro significativo por parte de los inversores hacia infraestructuras eléctricas en lugar de generación pura.
En 2021, durante el auge renovable, los proyectos se vendían a múltiplos de 15,3 veces el EBITDA, un nivel hasta un 50% superior al que alcanzaban las infraestructuras de redes eléctricas, tradicionalmente más sólidas en el apetito inversor. Sin embargo, el exceso de capacidad instalada y la competencia entre proyectos de eólica y solar provocaron la llamada "canibalización de precios", que empezó a erosionar la rentabilidad y el atractivo de estas operaciones.
El apagón ocurrido en 2025 supuso un punto de inflexión para la industria. Fue un aviso claro del problema estructural de integrar un exceso de renovables en el sistema eléctrico. Como consecuencia, los inversores desplazaron su foco hacia proyectos con mayor componente de gestión, incluyendo infraestructuras y sistemas híbridos que combinan renovables con almacenamiento en baterías. Esto refleja la creciente complejidad y coste de operar la red ante la alta penetración renovable.
Desde ese cambio, el valor medio de las transacciones ha caído notablemente, pasando de 15,3 veces EBITDA en 2021 a 12 veces en 2025, y se prevé que siga bajando hasta situarse en 9,5 veces en 2027, un descenso acumulado cercano al 40%. En contraste, las compañías comercializadoras de electricidad tomarán la delantera en múltiplos, con valores entre 10 y 11 veces EBITDA para 2026 y 2027, reflejando la priorización de la gestión y distribución frente a la generación pura.
Este descenso del mercado renovable ha tenido repercusiones generales en el sector energético en España. El volumen y número de fusiones y adquisiciones cayeron un 30% en 2025, una caída más pronunciada que la media europea, que registró bajadas del 15% en operaciones y un 25% en el valor total. De las 647 operaciones europeas, solo 73 se realizaron en España, lo que muestra un retroceso en dinamismo inversor.
Este fenómeno responde a la maduración de un sector que, tras la fase inicial de expansión acelerada, debe abordar ahora los retos de integración y gestión eficiente en el sistema eléctrico. La era de la generación barata y abundante da paso a la necesidad de soluciones completas, que abarquen almacenamiento, flexibilización y adaptación de infraestructuras.
En este contexto, las renovables siguen siendo esenciales para la transición energética, pero se imponen nuevos criterios en la valoración y en las estrategias de inversión. El informe de Álvarez & Marsal destaca que la apuesta inversora se decanta por proyectos híbridos y la gestión integrada, mientras que la competencia y el exceso de oferta limitan la rentabilidad clásica de proyectos aislados.
Para más detalles sobre el impacto del apagón en las inversiones eléctricas, se puede consultar el informe completo en Álvarez & Marsal. Además, el contexto europeo aporta un contraste valioso en el análisis de las tendencias de fusiones y adquisiciones, disponible en IEA Renewables Report.
En definitiva, el mercado español de renovables se encuentra en una fase de ajuste, donde la eficiencia en la integración y la diversificación de proyectos marcan el futuro más inmediato. Esta transición plantea desafíos pero también nuevas oportunidades para actores que entiendan la complejidad de la energía renovable en un sistema cada vez más interconectado y tecnológico.