El sector hotelero español vive un momento de intenso movimiento corporativo con fusiones, adquisiciones y alianzas que buscan ganar tamaño y competitividad. Las cadenas nacionales intentan ampliar su cartera y presencia geográfica para hacer frente a la presión de los grandes grupos internacionales y aprovechar el auge del turismo.
Petit Palace es uno de los ejemplos más destacados. Controlada por la gestora Kartesia, la cadena inició su expansión en 2024 con la compra de Sunotel y acaba de cerrar la integración de Soho Boutique Hoteles. Esta operación transformará a Petit Palace en uno de los líderes de la hotelería urbana en España, con cerca de 80 establecimientos en el centro de ciudades clave, especialmente reforzando su presencia en Andalucía. El acuerdo contempla una primera fase con doce hoteles y una segunda etapa hasta 2027 en la que se sumarán alrededor de veinte más.
Room Mate, propiedad del fondo TPG Angelo Gordon, está en proceso de venta con la banca de inversión JPMorgan buscando compradores entre grupos industriales y fondos de inversión. Con 33 hoteles y casi 2.500 habitaciones repartidas entre España, Reino Unido, Países Bajos e Italia, la cadena sigue activa en adquisiciones como la realizada en 2024 con Stayingvalencia. Su CEO, Enrique Sarasola, ha destacado que la compañía busca crecer mediante la compra o gestión de nuevos hoteles y está "activamente" explorando oportunidades para incorporar otras cadenas.
Summum Hotel también ha acelerado su expansión tras la incorporación de BQ Hoteles a finales de 2023. La alianza entre las familias Quetglas y Vich ha reforzado la operadora multimarca, bajo el liderazgo conjunto de Carolina Quetglas y Javier Vich como consejeros delegados. Recientemente, Summum firmó un acuerdo con el grupo alemán Schauinsland-reisen para integrar doce hoteles de R2 Hotels en las Islas Canarias y Baleares, ampliando su cartera y capacidad operativa.
Barceló, uno de los grandes grupos hoteleros españoles, tampoco descarta continuar con compras corporativas o de hoteles individuales. Su CEO, Raúl González, indicó la intención de explorar nuevas vías de negocio y expandirse, como refleja la compra en 2023 del 80% de Rusticae, un portal especializado en alojamientos independientes con más de 200 hoteles.
En paralelo, las alianzas con grandes operadores internacionales también han ganado protagonismo para fortalecer canales comerciales y posicionamiento. Grupo Piñero, por ejemplo, creó una joint venture con Hyatt para gestionar 22 hoteles de la marca Bahía Príncipe y el resort Cayo Levantado en República Dominicana, en una operación valorada en 419 millones de dólares por el 50% de la sociedad, mientras mantiene la propiedad de los inmuebles.
En el ámbito de las empresas cotizadas, Meliá Hotels International ha experimentado un cambio accionarial significativo. Stoneshield, gestora de inversiones fundada por Juan Pepa y Felipe Morenés, entró como segundo accionista con un 9,5% del capital y un asiento en el consejo de administración. Stoneshield apuesta por apoyar la creación de valor a largo plazo en Meliá mediante disciplina financiera y optimización de la gestión.
Meliá continúa bajo el control mayoritario de la familia Escarrer, que posee más del 54% y mantiene un pacto para garantizar el poder familiar en las decisiones estratégicas. Este movimiento accionarial se enmarca en un momento en el que las cadenas españolas buscan asociarse con gestores e inversores estratégicos para reforzar su posición en un mercado cada vez más competitivo y globalizado.
Este dinamismo en el sector hotelero español refleja la necesidad de adaptarse a las nuevas demandas turísticas y la competencia internacional, así como la búsqueda de sinergias que permitan incrementar la eficiencia y ampliar la oferta en destinos clave. La apuesta por la expansión vía adquisiciones, fusiones y alianzas es una tendencia que continuará marcando el rumbo de las principales cadenas en los próximos años.